La Secretaría Municipal de Seguridad Ciudadana y Tránsito de Benito Juárez separó de forma definitiva a dos elementos de la Policía Turística de Cancún, luego de que una revisión rutinaria a las cámaras corporales que portan los agentes revelara una presunta conducta contraria a los principios que rigen la función policial. El hallazgo se produjo durante una auditoría aleatoria de los dispositivos, un mecanismo de supervisión interna que el municipio ha reforzado en los últimos meses como parte de su estrategia de transparencia policial.
Auditoría de cámaras destapó la irregularidad
El secretario municipal de Seguridad Ciudadana y Tránsito, Jaime Padilla Barrientos, dio a conocer el caso a través de un comunicado oficial, en el que precisó que los hechos salieron a la luz gracias a una revisión no programada del material grabado por las cámaras corporales asignadas a los uniformados. Este tipo de auditorías forma parte de un protocolo que la corporación ha ido consolidando desde que, en septiembre de 2025, el Ayuntamiento de Benito Juárez puso en operación 725 cámaras corporales para los cuerpos de Seguridad Ciudadana, Tránsito, GEAVIG, Policía Auxiliar, Policía Turística y el Grupo de Búsqueda y Localización, con una inversión que superó los 31 millones de pesos.
Padilla Barrientos explicó que, apenas se conoció el contenido del video, se instruyó de manera inmediata la apertura de una investigación a cargo de la Dirección de Asuntos Internos. Como resultado de las primeras diligencias, la dependencia determinó la baja definitiva de ambos elementos, quienes dejaron de pertenecer a la corporación al considerarse que perdieron la confianza institucional indispensable para seguir en funciones.
Cero tolerancia, la postura de la Policía Cancún
El funcionario fue enfático al señalar que dentro de la Policía Cancún no habrá cabida para hechos de corrupción, abusos de autoridad o cualquier acción que erosione la confianza ciudadana. En sus declaraciones, sostuvo que quien porta el uniforme está obligado a actuar con legalidad, honestidad, profesionalismo y vocación de servicio, y advirtió que quien se aparte de esos principios simplemente no tiene lugar en la institución.
El titular de Seguridad Ciudadana adelantó además que la dependencia continuará fortaleciendo sus mecanismos de supervisión y control interno, con el objetivo de detectar oportunamente cualquier irregularidad y asegurar que el personal operativo cumpla con su labor conforme a la normativa vigente. Cerró su mensaje reiterando que la corporación mantendrá una política de cero tolerancia frente a cualquier conducta que vulnere la confianza de residentes y visitantes de Cancún.
Vigilancia tecnológica
El caso se inscribe en un proceso más amplio de vigilancia interna que las autoridades de Benito Juárez han impulsado en el último año. Desde la entrega masiva de cámaras corporales, la corporación ha reportado distintos episodios de control disciplinario: en octubre de 2025 se sancionó a los primeros policías por negarse a portar el dispositivo durante su turno, y en noviembre del mismo año se contabilizaron 23 arrestos administrativos a elementos detectados sin la cámara encendida o visible. Padilla Barrientos ha insistido en que estos equipos, que graban en resolución 2K y no pueden apagarse ni borrarse por los propios agentes, buscan brindar certeza tanto a los policías como a la ciudadanía en los procedimientos que realizan.
Las autoridades municipales han vinculado esta estrategia con una reducción reportada en delitos de alto impacto en Benito Juárez, aunque especialistas en seguridad pública suelen advertir que la efectividad de las cámaras corporales depende en gran medida de la consistencia con la que se auditan sus grabaciones, no solo de su instalación. El caso de los dos elementos dados de baja se convierte así en una prueba de que el mecanismo de revisión aleatoria, en principio, está operando como filtro de control interno.
La tecnología al servicio de la población
La Secretaría de Seguridad Ciudadana no detalló públicamente la naturaleza exacta de la conducta detectada en el video ni informó si el caso derivará en una denuncia penal adicional a la separación administrativa. Se prevé que la Dirección de Asuntos Internos continúe con las diligencias correspondientes en las próximas semanas.
