Teherán / Washington. El canciller de Irán, Abbas Araghchi, señaló este viernes 12 de junio que el llamado “Memorándum de Entendimiento de Islamabad” —el documento que podría poner fin a las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán— se encuentra en su punto más avanzado hasta ahora. A través de su cuenta en X, el funcionario pidió a los medios de comunicación abstenerse de especular sobre el contenido del acuerdo mientras este se formaliza, y aseguró que Teherán dará a conocer los detalles “a su debido tiempo”, en lo que describió como un gesto de transparencia por parte de su gobierno.
La publicación de Araghchi cobró relevancia adicional luego de que el presidente estadunidense, Donald Trump, la compartiera en su red Truth Social, en medio de un intercambio de mensajes que reflejan tanto el avance de las negociaciones como las tensiones que persisten entre ambas partes.
The Islamabad Memorandum of Understanding has never been closer. Pending its finalization, the media should refrain from entering speculation about its content.
In line with our responsible and transparent approach, all details will be shared with the public in due course.
— Seyed Abbas Araghchi (@araghchi) June 12, 2026
Las acusaciones de Trump y la respuesta iraní
Horas antes del mensaje de Araghchi, Trump había acusado al gobierno iraní de difundir información distorsionada sobre los términos del posible acuerdo. El mandatario sostuvo que las versiones publicadas por medios identificados como cercanos al Estado iraní no correspondían con lo pactado por escrito, y calificó a las autoridades de Teherán como poco confiables en el proceso de negociación. Pese al tono crítico de estas declaraciones, horas más tarde el propio Trump difundió el mensaje de Araghchi en el que se hablaba de un acercamiento sin precedentes hacia el acuerdo, lo que para varios analistas constituye una señal de que las conversaciones continúan avanzando a pesar de la retórica pública.
Netanyahu, al margen de las negociaciones
Uno de los datos que más atención ha generado en la cobertura internacional es el papel —o más bien la falta de él— del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien actualmente enfrenta una orden de detención de la Corte Penal Internacional. De acuerdo con reportes del portal Axios, Netanyahu no habría sido informado de manera directa sobre los avances del memorándum y tuvo que comunicarse con distintos contactos dentro de la administración estadunidense para enterarse de los pormenores del documento que se estaba negociando. El ministro de Defensa israelí, por su parte, indicó que se instruyó al ejército a mantener la capacidad de actuar de forma independiente frente al programa nuclear iraní, lo que sugiere que Israel no descarta acciones unilaterales aun si se firma el acuerdo.
Lo que contendría el Acuerdo de Islamabad
Según fuentes citadas por distintos medios estadunidenses, el documento —que sería bautizado como “Acuerdo de Islamabad”— se habría concretado la noche del miércoles tras conversaciones entre Araghchi y su contraparte de Qatar, quien funcionó como canal de comunicación con los enviados especiales de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner. Entre los puntos que reportan los medios consultados se incluyen los siguientes:
- Una extensión del alto el fuego por 60 días adicionales, que además incorporaría al Líbano dentro del marco de la tregua.
- La reapertura inmediata y total del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más relevantes para el transporte mundial de petróleo.
- El levantamiento gradual de sanciones contra Irán, condicionado al cumplimiento de los términos pactados, con la meta de recuperar en 30 días los volúmenes de exportación previos al conflicto.
- La celebración de conversaciones nucleares durante el periodo de tregua, en las que Irán se comprometería a no buscar armas nucleares y a definir el destino de sus reservas de uranio enriquecido.
- Un esquema en el que el uranio enriquecido permanecería dentro del territorio iraní, bajo supervisión de Naciones Unidas, en lugar de ser trasladado fuera del país, según habría aceptado Trump ante la insistencia de Teherán.
Una fuente de alto nivel de la administración estadunidense indicó que el memorándum aborda con detalle todos los temas relacionados con el programa atómico iraní y que, desde la perspectiva de Washington, satisface las exigencias planteadas por Estados Unidos. No obstante, el mismo reporte precisó que el documento no resuelve el tema de los miles de millones de dólares en activos iraníes que permanecen congelados en distintas partes del mundo, uno de los puntos más sensibles para Teherán desde hace años.
El papel de Pakistán como mediador
El nombre que recibiría el acuerdo no es casual: Pakistán ha actuado como uno de los principales facilitadores de las conversaciones entre Washington y Teherán durante las últimas semanas. Islamabad ya había sido sede de rondas de pláticas previas que permitieron alcanzar una tregua temporal en la guerra que estalló entre Irán, Israel y Estados Unidos a inicios de este año, luego de una escalada de ataques que incluyó bombardeos estadunidenses contra instalaciones en el sur del territorio iraní. La diplomacia paquistaní ha mantenido además comunicación con otros actores regionales, como Suiza, para dar seguimiento al proceso.
A la mesa de negociación
El conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel se intensificó de forma notable en los meses recientes, luego de que Washington llevara a cabo nuevos ataques contra objetivos en el sur de Irán, los cuales, según el propio Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, perjudicaron los esfuerzos diplomáticos que ya estaban en marcha para detener las hostilidades. Este episodio se inserta en una larga historia de negociaciones interrumpidas: a inicios de 2025, Araghchi ya había sostenido conversaciones indirectas con representantes estadunidenses mediadas por Omán, en busca de un acuerdo “digno y equilibrado” sobre el programa nuclear. Sin embargo, hacia octubre de ese año el propio canciller declaró que Irán no regresaría a la mesa mientras Washington mantuviera lo que calificó como exigencias “excesivas y maximalistas”.
El hecho de que ahora ambas partes hablen de un acuerdo a punto de concretarse representa, para buena parte de la comunidad diplomática internacional, uno de los avances más significativos en la crisis del Golfo Pérsico de los últimos años, con implicaciones directas para el mercado petrolero global debido al papel del estrecho de Ormuz en el transporte de crudo.
Lo que falta para la firma
Por el momento, ni Teherán ni Washington han confirmado oficialmente una fecha o un lugar para la firma del memorándum, aunque algunas fuentes diplomáticas han mencionado a Ginebra, Suiza, como una sede posible para una eventual ceremonia. Mientras tanto, voces dentro del propio Capitolio estadunidense ya han comenzado a manifestarse sobre algunos de los puntos que se discuten, como la posibilidad de crear un fondo multimillonario para la reconstrucción de Irán, una propuesta que ha generado críticas entre legisladores cercanos al presidente Trump.
Con la atención internacional puesta en Islamabad, Ginebra y Doha, los próximos días serán determinantes para saber si el “memorándum que nunca había estado tan cerca”, como lo describió Araghchi, finalmente se traduce en un acuerdo firmado que ponga fin a uno de los conflictos más delicados del año en Medio Oriente.
