En un encuentro sin protocolo, el diálogo directo abre espacio a la esperanza en torno a la tierra y el bienestar.
Bacalar, Quintana Roo.–Rafa Marín llegó a Mayabalam sin mayor protocolo, en un encuentro sencillo donde la cercanía marcó el tono de la conversación. Rodeado de familias y representantes comunitarios, escuchó de primera mano las inquietudes de una población que por años ha enfrentado rezagos estructurales, particularmente en la certeza jurídica de la tierra, un tema que condiciona su desarrollo y estabilidad.
Durante la reunión, Carlos Pablo Martín, presidente del Comité de Tierras de Mayabalam, expuso la problemática central que aqueja a la comunidad. La principal demanda… es el cambio de uso de suelo… y hasta ahorita no ha sido posible, explicó, evidenciando un proceso que permanece estancado pese a diversas gestiones. Rafa Marín siguió con atención cada intervención, privilegiando el diálogo directo y sin intermediarios.

En ese intercambio, Rafa subrayó el sentido de su recorrido por el estado, donde enfatizó que su arraigo en este movimiento es porque queremos apoyar a la gente, queremos que la gente viva mejor, que haya bienestar y por eso andamos en todo el estado. Su intervención, breve pero directa, se centró en la importancia de mantenerse cercano a las comunidades para entender sus realidades desde el territorio.
El encuentro también se dio en un contexto nacional donde, como ha señalado la presidenta Claudia Sheinbaum en distintos momentos, la prioridad es que el desarrollo llegue primero a quienes más lo necesitan, con un enfoque de justicia social y atención a las comunidades históricamente rezagadas.
Más allá de los planteamientos concretos, el encuentro dejó ver algo más profundo: una comunidad que, pese al abandono histórico, mantiene la esperanza de recuperar el rumbo y fortalecer el arraigo a la tierra. En ese espacio de escucha, la presencia de Rafa Marín fue leída como un gesto de apertura, donde el diálogo directo se convierte en punto de partida para reconstruir la confianza.
