A menos de una semana de haber sido abierto al tránsito vehicular, el Puente Vehicular Nichupté acumula denuncias de usuarios y residentes de la Zona Hotelera de Cancún por presuntos actos de extorsión atribuidos a elementos de la Policía Municipal encargados del Operativo Radar, el dispositivo de vigilancia desplegado para hacer cumplir el límite de velocidad de 60 kilómetros por hora en la nueva vialidad.
La obra de 11.2 kilómetros —la segunda más larga de América Latina sobre un cuerpo de agua— fue inaugurada oficialmente el 2 de mayo de 2026 por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, ante miles de asistentes sobre la laguna Nichupté. La infraestructura, con una inversión total de más de 10,300 millones de pesos, reduce el trayecto entre la zona urbana y la Zona Hotelera de más de una hora a tan solo diez minutos.
Sin embargo, la euforia de los primeros días cedió paso a la indignación. A través de redes sociales comenzaron a circular quejas de los uniformados de la Policía de Cancún en el operativo radar presumiblemente solicitando dinero a conductores que habrían rebasado el límite de velocidad permitido. Los testimonios, difundidos por usuarios y trabajadores de hoteles de la Zona Hotelera, señalan que los agentes ofrecen “arreglar” las infracciones de manera informal, sin levantar actas ni emitir multas oficiales.
Ante el escándalo, la gobernadora Mara Lezama Espinosa salió al paso mediante un video difundido en sus redes sociales. La mandataria fue contundente: “Eso se llama extorsión y es un delito”, afirmó, y aclaró que ningún elemento policiaco tiene autorización para solicitar dinero a automovilistas, ni de manera directa ni “veladamente”. Lezama subrayó que los operativos desplegados en el puente son de carácter exclusivamente preventivo: su único propósito es garantizar que los conductores respeten el límite de 60 kilómetros por hora, y no constituyen un dispositivo para multar, llevar vehículos al corralón ni detener automovilistas.
La gobernadora instó a quienes sean víctimas de cualquier cobro irregular a reportarlo de inmediato al número de emergencias 911. “Si queremos acabar con la corrupción, tenemos que hacerlo juntas y juntos”, expresó. En el mismo mensaje, Lezama también aprovechó para exhortar a los conductores a no circular bajo los efectos del alcohol y a transitar con responsabilidad, especialmente durante los recorridos nocturnos y de fin de semana.
El Puente Vehicular Nichupté —que cuenta con tres carriles (dos fijos y uno reversible), ciclovía bidireccional y fue diseñado bajo criterios ambientales para proteger el sistema lagunar— nació como una solución de movilidad para más de un millón 320 mil habitantes de los municipios de Benito Juárez, Puerto Morelos, Solidaridad, Isla Mujeres y Lázaro Cárdenas. Que a pocos días de su apertura sea escenario de presuntas prácticas de corrupción policiaca pone en entredicho el objetivo con el que fue concebido: transformar la movilidad de Cancún de forma equitativa y segura para residentes y turistas.
