El presidente de la Canirac Chetumal-Bacalar, Esteban Mera Villanueva, confirmó un desplome en las ventas de hasta el 50 por ciento en el sector restaurantero del sur de Quintana Roo tras las vacaciones de Semana Santa, lo que pone en riesgo el cierre de varios establecimientos por la imposibilidad de mantener los costos operativos. La crisis se agrava por la pérdida del poder adquisitivo de los chetumaleños, el aumento salarial vigente desde enero y la falta de diversificación económica en la región.
Crisis profunda en el sector restaurantero de Chetumal
Mera Villanueva explicó que hubo un repunte en las ventas únicamente durante jueves, viernes y sábado de la Semana Mayor, lo que representó un respiro económico momentáneo. Sin embargo, después de esos días festivos, todo volvió a caer de manera abrupta y ningún restaurante ha logrado recuperarse desde entonces.
La situación económica se ha complicado en los últimos meses por la falta de diversificación económica y liquidez en la zona. El presidente de Canirac señaló que aunque las ventas disminuyen constantemente, los costos operativos se mantienen sin variación, lo que genera una presión financiera insostenible para los propietarios de restaurantes.
Los establecimientos enfrentan una cadena de gastos que no cesa: servicios básicos, renta, mantenimiento y suministros continúan al mismo nivel mientras los ingresos se desploman. Esta desconexión entre ingresos y egresos ha obligado a muchos restauranteros a considerar medidas drásticas para evitar el cierre.
Aumento salarial e inflación: la tormenta perfecta
Mera Villanueva detalló que el aumento salarial vigente a partir de enero de 2026 representa una merma significativa para las ganancias de los restaurateros. Si bien reconoce que es un beneficio económico para los trabajadores, también aumenta las tarifas en el pago del seguro social y las aportaciones patronales.
El presidente de la Canirac puntualizó que la situación se agrava por los niveles inflacionarios que afectan toda la cadena de costos. “Ahí empieza una cadenita de pagos que no termina y que empeora por los niveles inflacionarios”, señaló. Este efecto multiplicador de gastos ha convertido la operación diaria en un ejercicio de supervivencia financiera.
Los restauranteros buscan implementar esquemas para la jornada laboral de 40 horas que entrará en vigor a partir de 2027, intentando anticiparse a los cambios sin afectar su plantilla laboral ni profundizar la crisis económica que ya enfrentan.
Poder adquisitivo en caída libre
La pérdida del poder adquisitivo de los chetumaleños es, según Mera Villanueva, uno de los factores más críticos en esta crisis. Los ciudadanos han decidido reducir drásticamente su gasto en entretenimiento y diversión, siendo precisamente estos rubros los primeros en ser recortados cuando el presupuesto familiar se ajusta.
“Ya no hay clientes en los restaurantes porque el primer recorte que hacen es precisamente en el tema de diversión y paseos”, explicó el líder empresarial. Esta reducción en la demanda de servicios gastronómicos ha generado un círculo vicioso donde menos clientes significan menos ingresos y mayores dificultades para cubrir costos fijos.
Gestiones ante autoridades y perspectivas futuras
Mera Villanueva informó que han tenido acercamientos con el secretario de Desarrollo Económico, Paul Carrillo, y continúan esperando la fecha para la instalación de una mesa de trabajo interinstitucional que aborde la problemática del comercio en el sur de Quintana Roo.
Respecto al aumento de impuestos aprobado para 2026, el presidente de la Canirac pidió que el gobierno del Estado no sea drástico en sus cobros. Señaló que mientras las ventas disminuyen cada día, los impuestos aumentan sin consideración, creando una presión fiscal insostenible para los empresarios.
El gremio rechazó la posibilidad de acceder a créditos a través de la Sede (Sistema Estatal de Desarrollo Económico) porque, según Mera Villanueva, no hay capacidad de pago. Los restaurateros no pueden asumir deudas adicionales cuando sus ingresos están en caída libre y sus márgenes de ganancia se han reducido drásticamente.
Iniciativas de reactivación turística en la región
Ante este panorama desalentador, prestadores de servicios turísticos de Huay-Pix, ubicada a 10 kilómetros de Chetumal, han propuesto el Primer Festival de la Jaiba bajo el programa “Descubre el sur”. El evento se realizará del 31 de julio al 2 de agosto con participación de restaurateros locales y patrocinio de organizaciones empresariales.
Los empresarios de la comunidad que cuenta con la laguna Milagros expresaron que buscaban desde hace tiempo realizar esta actividad pero no habían encontrado apoyo institucional. “Lo que buscamos es que nos volteen a ver”, manifestaron, reconociendo que a pesar de estar a escasos kilómetros de la capital estatal, muchos chetumaleños desconocen Huay-Pix.
Débora Angulo, representante de la asociación de hoteles en el sur y centro del Estado, explicó que la intención es reforzar la promoción turística y lograr que habitantes de Chetumal y visitantes nacionales y extranjeros conozcan los atractivos naturales de la zona sur, particularmente la laguna Milagros.
En Cambio Diario continúa cubriendo cómo el sector restaurantero de Quintana Roo enfrenta estos desafíos económicos y las estrategias que implementan para recuperarse. Si deseas conocer más sobre la situación económica de Chetumal y sus municipios vecinos, te invitamos a seguir nuestros reportajes sobre desarrollo económico regional.
