CANCÚN, Quintana Roo, 8 de junio de 2026. — Sobre uno de los ejes viales más transitados de la zona hotelera, donde el ruido del turismo globalizado convive con la historia local casi invisible, el municipio de Benito Juárez decidió plantar un recordatorio: una glorieta dedicada a Don Camilo Cámara García, uno de los hombres que —décadas atrás, cuando Cancún era apenas un proyecto trazado sobre la selva— apostó por construir lo que hoy es el principal polo turístico del país.
El acto inaugural tuvo lugar el pasado 5 de junio en la intersección de las avenidas Bonampak y García de la Torre, y contó con la presencia de autoridades estatales, municipales, familiares y amigos del homenajeado, quienes develaron la placa que perpetúa su nombre en el espacio urbano.
Un espacio verde que guarda memoria colectiva
La intervención en la glorieta no se limitó a colocar una placa conmemorativa. Carlos del Castillo Álvarez, director de la Unidad de Gestión Administrativa del Proyecto Distrito Cancún y representante de la presidenta municipal Ana Paty Peralta en el evento, precisó que la obra incluyó una renovación integral del espacio: instalación de jardinería y palmeras, implementación de un sistema de riego tecnificado, perforación de un pozo de abastecimiento de agua y colocación de nueva iluminación.
Todo ello fue posible, indicó Del Castillo Álvarez, gracias al Programa de Adopción de Áreas Verdes, una iniciativa municipal que fomenta la participación activa de la ciudadanía y del sector privado en el mantenimiento y mejoramiento de los espacios públicos de Cancún. Este esquema, que ha ganado tracción en los últimos años como modelo de gestión urbana participativa, permite que particulares o empresas patrocinen la rehabilitación de glorietas, parques y camellones sin costo directo para el erario.
El funcionario subrayó que el propósito de esta acción trasciende lo estético: se trata, señaló, de mantener viva la memoria de quienes con esfuerzo y visión contribuyeron a cimentar la identidad de Cancún como destino de clase mundial.
El turismo de Cancún, una industria con raíces humanas
La presencia del gobierno estatal en el acto también dotó al homenaje de una dimensión institucional relevante. Pablo Casas, subsecretario de Turismo de Quintana Roo y representante del titular de la dependencia, Bernardo Cueto Riestra, advirtió que el portentoso desarrollo turístico que hoy caracteriza a Cancún no puede comprenderse sin conocer el nombre y la historia de sus fundadores.
Casas destacó que Don Camilo Cámara García fue uno de los artífices de la identidad del destino, y que su legado puede medirse no solo en monumentos, sino en el bienestar que la industria turística genera hoy para miles de familias quintanarroenses.
Y es que Cancún es hoy mucho más que playas y hoteles. De acuerdo con datos del Centro de Inteligencia y Competitividad Turística (CICOTUR), la zona metropolitana de Cancún-Riviera Maya concentra cerca del 30% de la derrama turística nacional, recibiendo más de 10 millones de visitantes internacionales al año. Una industria de esa magnitud tiene, inevitablemente, cimientos humanos que muchas veces quedan opacados por las cifras.
Cancún, 1970: cuando todo era selva y voluntad
La historia de Cancún es, en sí misma, uno de los proyectos de desarrollo turístico planificado más audaces del siglo XX latinoamericano. A principios de la década de 1970, el gobierno federal mexicano, a través del entonces recién creado FONATUR (Fondo Nacional de Fomento al Turismo), seleccionó una estrecha franja de arena en el noreste de Quintana Roo —en aquel entonces territorio federal, no estado— para construir desde cero un destino turístico de escala internacional.
Lo que en mapas aparecía como una barra costera semideshabitada se convirtió, en pocos años, en una ciudad. Ese proceso no fue solo obra de tecnócratas y urbanistas: requirió de pioneros locales, empresarios, obreros y visionarios que apostaron por un proyecto incierto. Don Camilo Cámara García fue uno de ellos, parte de esa primera generación que transformó la selva yucateca en la capital turística del Caribe mexicano.
Durante el evento, familiares y amigos del homenajeado compartieron anécdotas de su vida, ofreciendo a los asistentes una mirada íntima a la figura del hombre detrás del símbolo.
El valor de la memoria urbana
La inauguración de esta glorieta se enmarca en una tendencia más amplia de recuperación de la memoria histórica en ciudades de rápido crecimiento como Cancún. En urbes donde el ritmo de construcción y transformación es vertiginoso, los espacios públicos con nombre y significado funcionan como anclas identitarias para comunidades que, en muchos casos, están compuestas por migrantes de distintas partes del país.
Según especialistas en patrimonio urbano y memoria colectiva, denominar espacios públicos con nombres de fundadores o figuras históricas locales fortalece el sentido de pertenencia y la cohesión social, especialmente en ciudades jóvenes que carecen del acervo histórico de urbes coloniales.
En ese sentido, la glorieta en honor a Don Camilo Cámara García no es solo un reconocimiento a un individuo: es, también, una afirmación de que Cancún tiene historia propia, y que esa historia merece ser contada y celebrada en sus calles.
