A poco más de un año de las elecciones intermedias del 6 de junio de 2027, el partido oficialista Morena da señales claras de recuperación en las preferencias electorales. La más reciente encuesta nacional en vivienda de Buendía & Márquez revela que el partido guinda escala cinco puntos porcentuales en la intención de voto para la Cámara de Diputados, pasando de 34% en febrero de 2026 a 39% en la medición más reciente. El hallazgo reactiva el debate sobre el poderío electoral del movimiento fundado por Andrés Manuel López Obrador y la consolidación del liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Los números que respaldan el repunte
De acuerdo con el sondeo, si hoy fueran las elecciones para la Cámara de Diputados, el 39% de los encuestados votaría por Morena. Le siguen el PAN con 11%, el PRI con 10% y Movimiento Ciudadano (MC) con 9%. Más abajo se ubican el PVEM con 6% y el PT con 3%, mientras que un 22% no declara preferencia partidaria. El dato más revelador del levantamiento es que el cambio no obedece a un grupo sociodemográfico en particular: las variaciones positivas para Morena ocurren de manera transversal en prácticamente todos los segmentos de la población, lo que sugiere una recuperación sólida y no coyuntural.
La identificación partidista refuerza esta tendencia. El 39% de los encuestados dice considerarse “de Morena”, cifra que supera en cinco puntos el porcentaje registrado en febrero. En contraste, el PAN y el PRI continúan en niveles similares de identificación, rondando apenas el 5% cada uno. Este contraste marca una diferencia abismal entre la fuerza institucional del oficialismo y la de sus principales adversarios.
El electorado independiente: la gran incógnita
Pese a los números favorables, la encuesta deja entrever una zona de incertidumbre considerable. El 42% de los encuestados se asume como votante independiente, una proporción que supera por sí sola a cualquier marca partidista. Según el análisis de los datos, la recuperación de Morena se debe a un sector de electores independientes que le retiró su apoyo en meses anteriores, pero que parece estar reconectando con el partido. Sin embargo, este mismo bloque representa un factor de volatilidad potencial conforme se acerque el proceso electoral.
El analista político Roy Campos, de la firma Mitofsky, ha advertido que el resultado electoral de 2027 no se construirá únicamente desde lo estatal, sino desde lo local, donde municipios clave como los de las zonas metropolitanas de Guadalajara, Monterrey y el Valle de México concentran buena parte del poder real. En ese sentido, la batalla por el electorado independiente en esos centros urbanos será determinante para definir el mapa político de 2027.
La fragmentación opositora, el mejor aliado de Morena
La ventaja de Morena se explica, en parte importante, por la incapacidad de los partidos de oposición para consolidar un frente unificado. El PAN, el PRI y MC acumulan en conjunto cerca del 30% de la intención de voto, pero operan de manera dispersa y sin una narrativa compartida que los haga competitivos frente al oficialismo en el plano federal. Encuestas recientes de la firma CRIPESO muestran que Morena se posiciona como favorito en la gran mayoría de los 17 estados donde habrá cambio de gubernatura.
No obstante, el escenario cambia cuando se analizan escenarios de coalición opositora en estados específicos. En Aguascalientes, por ejemplo, una alianza PAN-MC alcanzaría el 51.8%, superando ampliamente a la coalición Morena-PT-PVEM. En Querétaro, el PAN domina con el 47.5% frente al 31.2% de Morena. Y en Michoacán, el asesinato del alcalde Carlos Manzo transformó el escenario: su viuda, Grecia Quiroz, encabeza las preferencias con 33.8%, superando al candidato morenista Raúl Morón Orozco, quien se queda con 28.7%.
Estas excepciones regionales confirman que, si bien Morena mantiene una hegemonía a nivel nacional, la oposición puede ser competitiva cuando logra articularse en territorios específicos con candidaturas atractivas.
Las preocupaciones ciudadanas: inseguridad, corrupción y economía
La encuesta de Buendía & Márquez también explora cuáles son los principales problemas que los ciudadanos quieren ver resueltos. La inseguridad encabeza la lista con el 40%, seguida por la corrupción en el gobierno con 34% y la economía con 25%. Sin embargo, Morena conserva ventaja incluso en estos rubros: el 51% de los encuestados lo ve como el partido que haría mejor trabajo para lograr crecimiento económico, y el 57% para reducir la brecha entre ricos y pobres.
En el combate al narcotráfico, Morena también lidera con 43%, aunque con un margen menos holgado frente a MC con 13% y el PAN con 10%. En materia de corrupción, el partido oficialista aparece con 47%, por encima de MC con 14%, el PRI con 13% y el PAN con 12%. Estos datos sugieren que la mayoría de los electores no discrimina a los partidos según el tema, sino que utiliza heurísticos —como la opinión general que tienen de los partidos— para emitir juicios sobre su capacidad para resolver los problemas del país.
Lo que está en juego el 6 de junio de 2027
Las elecciones intermedias del próximo año serán una de las jornadas electorales más complejas de la historia reciente de México. El 6 de junio de 2027, los ciudadanos renovarán la totalidad de la Cámara de Diputados, elegirán gobernadores en 17 entidades federativas y también votarán por nuevos integrantes del Poder Judicial. Actualmente, Morena gobierna 23 estados del país; cuatro entidades están bajo el mando del PAN; el PRI y Movimiento Ciudadano tienen dos cada uno, y el PVEM gobierna un estado.
En ese contexto, Morena y sus aliados buscarán obtener mayoría en la Cámara Baja por cuarta ocasión consecutiva, tras haber ganado prácticamente todos los distritos de mayoría relativa en 2018, 2021 y 2024. No obstante, la historia reciente del país registra el fenómeno del “voto de castigo” al partido gobernante en años de elecciones intermedias —1997, 2003, 2009 y 2015—, lo que impide dar por sentado el resultado.
A la complejidad electoral se suma la posible entrada en vigor de la reforma electoral impulsada por la presidenta Sheinbaum, que contempla, entre otras cosas, la eliminación de los diputados plurinominales y un recorte al gasto de los partidos. De aprobarse, este nuevo marco legal estaría vigente para la contienda de 2027, alterando las reglas del juego para todos los actores políticos.
Tensiones internas y el reto de la unidad
Dentro del propio Morena, el camino hacia 2027 no está exento de fricciones. La contienda interna por las candidaturas ya inició en varios estados, con corrientes que apoyan a distintas figuras: la presidenta Claudia Sheinbaum, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México Clara Brugada, el secretario de Economía Marcelo Ebrard, y el coordinador en la Cámara de Diputados Ricardo Monreal, entre otros. El analista Roy Campos ha señalado que, aunque en el Consejo Nacional de Morena se establecieron reglas para la selección de candidaturas y se hizo un llamado a la disciplina interna, estas directrices podrían quedarse en intenciones ante los conflictos ya observados en varios estados.
Morena adelantó que a finales de junio lanzará las convocatorias para definir a sus candidatos a los 17 gobiernos estatales, en tanto que el PAN anunció nuevos métodos de selección para abrir sus procesos internos a cualquier ciudadano. El PRI, por su parte, armará su equipo a través de la instancia denominada “Defensores de México”.
Con más de 261 aspirantes identificados para las 17 gubernaturas en disputa y un electorado donde el 42% se declara sin afiliación, el proceso que arrancará formalmente en octubre de 2026 promete ser inédito en su complejidad. La encuesta de Buendía & Márquez dibuja a un Morena en recuperación, pero en un terreno donde la volatilidad ciudadana, la posible articulación opositora y las tensiones internas del partido pueden alterar cualquier pronóstico.
