La presidenta Claudia Sheinbaum pidió este martes al Banco de México que revise las altas pensiones en el Banco de México de exgobernadores, exsubgobernadores y otros altos funcionarios. Calificó esos pagos de inmorales. Aclaró que el banco central queda fuera de la reforma federal contra las llamadas pensiones doradas.
En la conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum señaló que valdría la pena que la institución hiciera una revisión de esos haberes. Añadió que quedar fuera de la iniciativa del Ejecutivo no significa que lo que reciben deje de ser inmoral.
Precisó que la revisión no busca tocar las pensiones del personal en general. El foco está en quienes fueron gobernadores o subgobernadores. Según la mandataria, varios trabajaron periodos cortos, de seis o nueve años, y aun así perciben pagos vitalicios.
¿Qué montos se citan en las altas pensiones en el Banco de México?
Los montos que el gobierno ha puesto sobre la mesa rebasan el salario de la presidenta, fijado en torno a 134 mil pesos mensuales. Sheinbaum ha citado el caso de Ernesto Zedillo: nueve años en el banco y una pensión anual cercana a 1.79 millones de pesos, unos 149 mil pesos al mes.
De Guillermo Ortiz Martínez ha hablado de alrededor de 300 mil a 330 mil pesos mensuales tras 11 años de servicio. Reportes que abrieron el tema el 22 de septiembre sitúan otras pensiones de exfuncionarios entre 150 mil y más de 400 mil pesos al mes. Atribuyen a Miguel Mancera Aguayo una de las más altas, de unos 412 mil pesos mensuales.
La lista que circula incluye también a Agustín Carstens y Francisco Gil Díaz. Esos casos alimentan el debate sobre las altas pensiones en el Banco de México y su distancia frente al tope del salario presidencial.
¿Cómo se reabrió el debate sobre estas pensiones?
El episodio retoma un planteamiento que Sheinbaum abrió hace dos semanas. El 22 de septiembre, tras una pregunta que ligó esas pensiones al costo del Fobaproa, dijo que los pagos pueden ser legales, pero no muy justos. Anunció que buscaría al menos transparentar beneficiarios y montos.
Al día siguiente contrastó esas cifras con la pensión de Andrés Manuel López Obrador, de menos de 30 mil pesos del ISSSTE, y con la que ella estima recibir, unos 35 mil. Recordó que en el sexenio anterior se eliminaron las pensiones vitalicias de los expresidentes.
La cuenta oficial de la presidenta, Claudia Sheinbaum en X, es el canal donde suele difundir mensajes de su conferencia matutina y de la agenda del Ejecutivo.
¿Qué respondió el Banco de México sobre el derecho a pensión?
El banco central no ha anunciado una revisión. El 22 de septiembre el subgobernador Jonathan Heath matizó el planteamiento. Señaló que el cargo en la Junta de Gobierno no otorga por sí mismo derecho a pensión.
Explicó que, si figuras como Mancera, Ortiz, Carstens o Alejandro Díaz de León la reciben, sería por años trabajados antes en la institución. De unas 22 personas que han integrado la Junta, al menos 10 nunca laboraron en el banco, por lo que no tendrían ese derecho. La pensión depende de cumplir el mínimo de años.
El perfil de Jonathan Heath en X ha servido para precisar criterios técnicos del banco, aunque el funcionario aclara que sus mensajes son a título personal.
¿Por qué Banxico quedó fuera de la reforma?
El límite práctico es la autonomía. Durante el gobierno de López Obrador, Banxico y varios de sus funcionarios ganaron amparos que los dejaron fuera del tope salarial constitucional. Esa regla establece que nadie en el sector público debe ganar más que el titular del Ejecutivo.
Sheinbaum lo reconoció de nuevo este martes: el banco quedó fuera de la reforma por reglas específicas, pero eso no quiere decir que sea inmune. La institución mantiene su canal oficial en Banco de México en X, donde publica comunicados y datos de política monetaria.
En paralelo, la consejera jurídica Luisa María Alcalde prepara un ajuste a la reforma contra pensiones doradas por una contradicción constitucional. Un precepto fija como techo el salario presidencial y otro, la mitad. Mientras se corrige, la Consejería aplica el criterio de mayor protección del derecho.
Ese tope sí alcanza, según Sheinbaum, a organismos como CFE, la extinta Luz y Fuerza, Nafinsa y Banobras. Banxico no está en esa lista.
¿Hay un contexto político detrás del llamado?
El momento político no es neutro. Cinco días antes de la primera mención presidencial, el 17 de septiembre, Ortiz publicó en Project Syndicate el texto sobre si los mexicanos están mejor con Claudia Sheinbaum. Reconoció la baja de la pobreza, pero cuestionó informalidad, empleo y servicios.
El gobierno no ha presentado la revisión como represalia. Aun así, el contraste entre la crítica pública y el anuncio de escrutinio a su pensión quedó en el registro.
Queda en el aire si el llamado será solo un exhorto o si habrá presión política para que la Junta de Gobierno abra los expedientes. Sheinbaum no anunció una iniciativa legislativa contra Banxico ni un recorte unilateral. Insistió en que la decisión corresponde al banco y en que el objetivo declarado son los altos cargos, no el régimen general de su personal.
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