El legislador por Sinaloa asistió el 31 de agosto de 2026 a la sesión de instalación y elección de la nueva Mesa Directiva, y existen indicios de su participación en actividades legislativas al día siguiente, coincidiendo con el arranque del periodo ordinario y el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El senador Enrique Inzunza Cázarez, abogado, exmagistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia de Sinaloa y exsecretario general de Gobierno durante la administración de Rubén Rocha Moya, llegó al Senado de la República en 2024 por la coalición Sigamos Haciendo Historia. Presidió la Comisión de Estudios Legislativos y participó en el impulso de reformas clave, entre ellas la del Poder Judicial.
Senador Enrique Inzunza Cázarez reaparece
El 29 de abril de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo incluyó, junto con Rocha Moya y otros ocho funcionarios o exfuncionarios de Sinaloa, en una acusación por presuntos vínculos con la facción conocida como “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa. Los señalamientos incluyen conspiración para importar narcóticos, protección institucional y tráfico de armas. Inzunza rechazó de inmediato las imputaciones, calificándolas de “patrañas”, “lawfare” y una “embestida política” sin pruebas. Las vinculó a sus críticas previas contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, por la presunta intromisión de agentes extranjeros en territorio mexicano.
La Fiscalía General de la República abrió una investigación propia. El senador ha afirmado haber comparecido de manera voluntaria, pese a gozar de fuero constitucional. Sus cuentas bancarias fueron congeladas por la Unidad de Inteligencia Financiera, por lo que cobró su dieta —alrededor de 132 mil pesos mensuales brutos, más apoyos de comisión— mediante cheques. Solo solicitó licencia por 22 horas en mayo de 2026 para permitir que su suplente votara determinadas reformas. En junio participó de forma virtual en una sesión de la Comisión de Justicia. El 26 de agosto anunció su separación de la bancada de Morena para ejercer como independiente, conservando el escaño y el fuero hasta 2030. Declaró que continuará respaldando las iniciativas de la presidenta Sheinbaum y del proyecto de la Cuarta Transformación.
Presencia documentada el 31 de agosto
Ese día, Inzunza reapareció físicamente en el recinto del Senado para la sesión de instalación y elección de la nueva Mesa Directiva, encabezada por Higinio Martínez Miranda (Morena), quien obtuvo 116 de 117 votos. Ofreció una conferencia de prensa en la que se declaró “constitucional y verídicamente inocente”, pidió a la FGR concluir las pesquisas y negó cualquier vínculo con el crimen organizado o la condición de testigo protegido.
Ingresó al salón de Plenos a las 18:27 horas, caminó por el pasillo de la bancada de Morena —aunque ya figuraba como independiente— y se sentó en su escaño habitual. Depositó su voto en la urna. Recibió abrazos y saludos de varios legisladores de ese partido, entre ellos Antonino Morales, Lucía Trasviña y Alfonso Cepeda, así como de algunos panistas. Los coordinadores Ignacio Mier y Adán Augusto López lo ignoraron. La oposición protestó: la senadora priista Paloma Sánchez colocó carteles con la leyenda “narcosenador” en su lugar, mientras la panista Lilly Téllez gritaba “¡Fuera narcosenador!” y “¡Fuera del Senado!” frente a él. No se registraron incidentes mayores. La sesión transcurrió sin sobresaltos, aunque con expectación por su recibimiento.
Coincidencia con el Segundo Informe de Gobierno
El 1 de septiembre de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum pronunció su mensaje desde el Patio de Honor de Palacio Nacional por la mañana. No acudió al Congreso a entregar el informe de viva voz, de acuerdo con la práctica reciente. A las 17:00 horas, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, entregó el documento escrito en la Cámara de Diputados, en San Lázaro. Ese mismo día arrancó el periodo ordinario de sesiones en el Senado.
Reportes posteriores del 1 de septiembre señalan que Inzunza “volvió al Senado… y vota todas las reformas”, lo que apunta a su participación activa en las sesiones de esa jornada. No existe evidencia de que estuviera presente en Palacio Nacional ni en la entrega protocolaria en la Cámara de Diputados; su presencia documentada se limita al recinto del Senado.
¿Consecuencias políticas?
Inzunza no ha solicitado licencia definitiva. Argumenta que su caso es de naturaleza política y no judicial, y se presenta como un legislador que “jamás se ausentó de sus responsabilidades”. Según sus propias declaraciones, trabajó en 22 reformas desde Sinaloa durante el periodo de ausencia física. Su reaparición reabrió el debate público sobre el alcance del fuero constitucional, el cobro de dietas durante ausencias prolongadas, el margen de la mayoría calificada de Morena y las relaciones bilaterales con Estados Unidos.
La oposición lo ha tildado de “narcosenador”. Parte de la base oficialista lo arropó, mientras la cúpula legislativa guardó distancia. Días antes, la presidenta Sheinbaum había señalado que cada persona involucrada debía tomar sus propias decisiones y que en México las instituciones mexicanas resuelven con base en pruebas.La información se sustenta en registros del Senado de la República, comunicados oficiales y declaraciones públicas del legislador. No se ha publicado de forma inmediata una lista oficial de asistencia del 1 de septiembre, aunque los reportes de votaciones y presencia coinciden en su retorno activo al recinto legislativo.
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