El Gabinete de Seguridad federal informó sobre los resultados de las acciones contra la violencia en Sinaloa durante los primeros 15 días de mayo. En ese periodo se registraron 35 detenciones en Sinaloa como parte de los operativos coordinados entre Fuerzas Armadas, Guardia Nacional y autoridades estatales.
El informe abarca del 1 al 15 de mayo, un lapso en el que el gobernador Rubén Rocha Moya solicitó licencia para separarse del cargo. Rocha Moya enfrenta acusaciones del gobierno de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico. Dejó la titularidad del Ejecutivo estatal el 1 de mayo.
Dos días después, Yeraldine Bonilla Valverde asumió la gubernatura de manera interina. El 4 de mayo, integrantes del Gabinete de Seguridad federal viajaron a la entidad. El objetivo fue garantizar el respaldo del Gobierno central a la nueva administración.
Durante la quincena evaluada, las fuerzas de seguridad aseguraron 51 armas de fuego, una granada, 11 mil 543 cartuchos y 304 cargadores. También decomisaron 350 artefactos explosivos improvisados. Entre los aseguramientos destacan 40 vehículos, 39 kilogramos de metanfetamina y 335 kilogramos de marihuana.
Las acciones contra la producción de drogas sintéticas incluyeron la inhabilitación de 62 áreas de concentración. Las autoridades confiscaron 42 mil 816 litros y mil 170 kilogramos de sustancias químicas empleadas para elaborar narcóticos. Estas sustancias son precursoras de metanfetamina y fentanilo.
En paralelo, los operativos localizaron y destruyeron 233 plantíos de marihuana y 68 plantíos de amapola en distintos puntos del estado. Estos cultivos ilegales eran utilizados por grupos delictivos para la producción de drogas con destino al mercado local y extranjero.
Las 35 detenciones en Sinaloa forman parte de una estrategia más amplia del Gabinete de Seguridad federal. Las autoridades explicaron que el objetivo es debilitar las capacidades operativas y logísticas de las organizaciones criminales. También buscan reducir los niveles de violencia y avanzar en la construcción de la paz en la entidad.
El informe no detalla la identidad de los detenidos ni su presunta afiliación a grupos específicos. Tampoco se precisaron los municipios donde ocurrieron los decomisos más relevantes. Sin embargo, las autoridades reiteraron que el despliegue de fuerzas federales se mantendrá en Sinaloa mientras sea necesario.
El cambio en la gubernatura ocurrió en medio de un contexto de alta tensión por las acusaciones contra Rocha Moya. A pesar de la transición, los reportes oficiales indican que los operativos no se interrumpieron. Al contrario, el respaldo federal a la administración interina se aceleró con la visita del Gabinete de Seguridad apenas 72 horas después de que Bonilla asumiera el cargo.
Los resultados presentados este domingo reflejan un aumento en los aseguramientos de explosivos y sustancias químicas en comparación con quincenas anteriores. Las fuerzas armadas destacaron que los artefactos explosivos improvisados representan un riesgo creciente para la población civil. Por ello, su decomiso es prioritario dentro de las acciones de seguridad.
Con estas cifras, el gobierno federal busca demostrar continuidad en la lucha contra el narcotráfico pese al cambio de gobernador. Las detenciones en Sinaloa y los decomisos logrados en los primeros 15 días de mayo se presentan como evidencia de que la estrategia de seguridad no se ha debilitado. Las autoridades adelantaron que los operativos continuarán en los próximos días.
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