La fiscalía federal del Distrito Sur de Nueva York acusó a Vladimir Sklarov de orquestar un sofisticado esquema de fraude que despojó al empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego de aproximadamente 450 millones de dólares. Sklarov, de 63 años, fue arrestado el sábado en Chicago tras una acusación presentada por un jurado investigador federal. Según registros judiciales, se tiene programada una audiencia el viernes en un tribunal federal de Chicago para decidir sobre su detención.
El esquema fraudulento: Identidades falsas y empresa ficticia
Vladimir Sklarov operó bajo múltiples identidades falsas —Gregory Mitchell, Mark Simon Bentley y otros alias— para crear Astor Asset Group, una empresa ficticia que supuestamente estaba respaldada por la célebre familia Astor de Nueva York. El empresario mexicano utilizó este prestigio falso para convencer a Salinas Pliego de que podía otorgarle un préstamo de más de 100 millones de dólares.
La estrategia de Sklarov se basaba en la reputación histórica de la familia Astor. John Jacob Astor, uno de los hombres más ricos de Estados Unidos a mediados del siglo XIX, pertenecía a la reconocida familia neoyorquina. Sklarov les contó a sus víctimas que Astor Asset Group se había establecido originalmente a partir de la fortuna de John Jacob Astor y que la empresa tenía clientes de alto perfil, incluidas universidades y fondos de inversión.
Jay Clayton, fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, fue directo en su acusación: “Según se alega, Vladimir Sklarov señaló que su empresa estaba relacionada y contaba con el respaldo financiero de la célebre familia Astor de Nueva York, con el fin de realzar su marca. Eso fue una completa mentira. Sklarov utilizó un prestigio falso para obtener el control de cientos de millones de dólares en acciones y luego liquidó esos títulos para su propio beneficio”.
Cómo Salinas Pliego cayó en la trampa del fraude
En 2021, Ricardo Salinas Pliego buscaba obtener financiamiento por 100 millones de dólares que pretendía garantizar con acciones de una de sus empresas. Sklarov, presentándose como “director gerente” de Astor Asset Group bajo el alias Gregory Mitchell, junto con otros cómplices no identificados, convenció al magnate mexicano de que Astor estaba dispuesta y era capaz de otorgar el préstamo.
El acuerdo se formalizó alrededor de julio de 2021. Según la acusación federal, Sklarov aceptó otorgarle a Salinas Pliego un préstamo de al menos 115 millones de dólares, afirmando que el dinero provendría de la familia Astor. A cambio, el empresario mexicano garantizó el préstamo con acciones de su empresa valoradas en al menos 450 millones de dólares, las cuales debían mantenerse en custodia pero no venderse bajo ninguna circunstancia.
Salinas Pliego confirmó posteriormente haber sido víctima de este esquema durante una entrevista con The Wall Street Journal. En esa conversación, el magnate expresó su frustración: “Me siento como un completo idiota. ¿Cómo pude caer en esto?”. Su confesión pública refleja la sofisticación del engaño y cómo incluso empresarios experimentados pueden ser víctimas de fraudes bien elaborados.
La liquidación de acciones: el corazón del fraude
El verdadero crimen ocurrió cuando Sklarov violó los términos fundamentales del acuerdo. Vendió posteriormente las acciones que debían permanecer en custodia, utilizando parte de los ingresos para financiar el préstamo inicial a Salinas Pliego. Sin embargo, él y sus cómplices se quedaron con el resto del dinero obtenido de la venta ilegal de los títulos.
Durante más de tres años, la operación fraudulenta permaneció oculta. No fue sino hasta julio de 2024 que Salinas Pliego se enteró de que sus acciones habían sido liquidadas sin su autorización. Un día después de descubrir el fraude, recibió una carta de Astor en la que se afirmaba falsamente que él había incumplido con los términos del préstamo, lo que supuestamente justificaba la venta de los activos. Un mes antes de enviar esa carta, Astor había informado erróneamente a Salinas Pliego que tenía derecho a vender las acciones, según los fiscales federales.
Esta secuencia de eventos muestra un patrón deliberado de engaño. Los defraudadores no solo cometieron el delito de vender las acciones, sino que además intentaron culpar a Salinas Pliego de un incumplimiento contractual que ellos mismos habían provocado.
Antecedentes criminales y origen de Sklarov
Las autoridades estadounidenses identificaron que Vladimir Sklarov es originario de Atenas, Grecia. Sin embargo, The Wall Street Journal informó que Sklarov es un estadounidense nacido en Ucrania con condenas previas por fraude. Esta información sugiere un historial de delitos financieros que no fue un obstáculo para que operara internacionalmente durante años.
La presencia de cómplices no identificados en el esquema —incluido un individuo que usaba el alias “Thomas Mellon”, otro apellido de una acaudalada familia estadounidense— indica que el fraude no fue obra de una sola persona. La red de delincuentes trabajó de manera coordinada para engañar a Salinas Pliego y otros potenciales clientes.
Procedimientos legales y próximos pasos
Sklarov fue arrestado el sábado en Chicago en virtud de la acusación presentada por un jurado investigador federal en Nueva York. Un defensor público que lo representa en Chicago no respondió de momento a mensajes en busca de comentarios sobre el caso. La audiencia programada para el viernes en un tribunal federal de Chicago determinará si Sklarov permanecerá detenido mientras se desarrollan los procedimientos legales.
Aunque la acusación formal desclasificada el lunes no identifica directamente a la víctima en el documento público, registros judiciales que forman parte de una demanda en Inglaterra confirman que se trata de Ricardo Salinas Pliego. El hecho de que exista litigio también en Reino Unido sugiere que el fraude tiene dimensiones internacionales más amplias de lo que podría parecer inicialmente.
El caso representa un ejemplo preocupante de cómo los defraudadores sofisticados pueden explotar la reputación de familias históricamente prominentes para crear legitimidad falsa. La estrategia de Sklarov de utilizar el nombre de la familia Astor —una de las dinastías más influyentes en la historia económica de Nueva York— demuestra cómo el prestigio histórico puede convertirse en una herramienta de engaño en manos de criminales experimentados.
Este fraude de 450 millones de dólares subraya la importancia de la debida diligencia rigurosa en transacciones financieras de alto valor, incluso cuando las contrapartes aparentemente tienen credenciales impresionantes. En Cambio Diario continúa monitoreando cómo se desarrollan los procedimientos legales en Estados Unidos y cómo este caso impacta a otros empresarios mexicanos que operan en el extranjero. Si tienes interés en seguir las últimas noticias sobre investigaciones federales en Estados Unidos, te invitamos a revisar nuestros reportajes.
