El secretario de Salud, David Kershenobich, descartó que los tres casos confirmados de ciclosporiasis representen un brote de diarrea explosiva en México. El funcionario aseguró que la situación se encuentra controlada y que los pacientes evolucionan favorablemente.
La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal causada por un parásito que se transmite al consumir agua o alimentos contaminados con heces humanas. Aunque genera una diarrea severa, el secretario explicó que no tiene potencial de mortalidad y que existe tratamiento con antibióticos para curarla.
“No tenemos un brote. Ya se descartó eso”, afirmó Kershenobich durante la conferencia matutina en Palacio Nacional. El funcionario fue cuestionado luego de que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) señalara inicialmente que una fábrica de lechuga en Guanajuato pudo haber sido el origen del contagio.
Posteriormente, la agencia estadounidense rectificó la información y dijo que se trató de un falso positivo en las pruebas realizadas. Ante esta situación, las autoridades mexicanas mantuvieron la vigilancia epidemiológica y coordinaron acciones con instancias sanitarias.
Kershenobich detalló que la Dirección de Epidemiología, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y la FDA tomaron una muestra que arrojó un resultado positivo. Sin embargo, tras la retractación de la FDA, no existe evidencia que vincule el contagio con la planta procesadora de vegetales.
El secretario enfatizó que hasta el momento no se ha encontrado evidencia científica que permita señalar a esa fábrica de lechuga como origen de la contaminación. Las investigaciones continúan abiertas, pero los hallazgos hasta ahora no confirman esa hipótesis.
Sobre los tres pacientes diagnosticados, Kershenobich informó que se recuperan de manera satisfactoria. Aunque la enfermedad provoca una diarrea explosiva en México y en otras regiones donde se han presentado casos, los afectados han respondido bien al tratamiento con antibióticos y ninguno ha fallecido.
El secretario subrayó que el sistema de salud mantiene una vigilancia epidemiológica activa en todo el país para detectar oportunamente cualquier síntoma relacionado con esta parasitosis. La Secretaría de Salud implementó protocolos de monitoreo en unidades médicas y hospitales.
Las autoridades sanitarias recomendaron a la población mantener medidas de higiene básicas, como lavar frutas y verduras con agua y jabón, consumir agua potable y evitar el consumo de alimentos en lugares sin refrigeración adecuada. Estas acciones contribuyen a prevenir posibles contagios.
La ciclosporiasis no se transmite de persona a persona, sino exclusivamente por ingestión de alimentos o agua contaminados con heces que contengan el parásito. Por ello, las medidas preventivas se centran en el manejo seguro de los alimentos y el saneamiento básico.
El secretario insistió en que no hay motivo de alarma para la población general. La diarrea explosiva en México asociada a este parásito ha sido manejada con éxito en los casos detectados y el sistema de salud cuenta con los recursos necesarios para atender eventuales nuevos diagnósticos.
La Secretaría de Salud mantiene comunicación permanente con la FDA y otras agencias internacionales para compartir información epidemiológica. Esta colaboración permite actualizar los protocolos y reforzar las medidas preventivas en el sector alimentario.
Hasta el cierre de esta edición, no se han reportado nuevos casos confirmados de ciclosporiasis en territorio mexicano. Las autoridades continuarán con los monitoreos y análisis de muestras en zonas productoras de alimentos para descartar cualquier riesgo sanitario.
El gobierno federal reiteró su compromiso con la protección de la salud de la ciudadanía y aseguró que cualquier situación relacionada con brotes infecciosos será informada de manera oportuna y transparente.
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