La navegación por Estrecho de Ormuz enfrenta un periodo de alta incertidumbre luego de los recientes bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán. Aunque el paso marítimo sigue abierto, varias navieras y autoridades marítimas han optado por extremar precauciones y ajustar rutas ante el riesgo de una escalada regional.
Datos de seguimiento marítimo recopilados por Bloomberg muestran una acumulación de petroleros tanto en los accesos como dentro de la vía. Algunas embarcaciones continúan transitando, pero el ritmo y la confianza operativa se han visto afectados por la tensión geopolítica.
¿Por qué la navegación por Estrecho de Ormuz genera preocupación internacional?
El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con mar abierto y es una de las rutas energéticas más críticas del mundo. Por esta franja marítima circula cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado transportados por vía marítima a nivel global.
En contextos de tensión con Irán, la ruta adquiere especial sensibilidad por el riesgo de represalias, interrupciones parciales o incidentes que afecten la seguridad de la navegación. Observadores navales reportan que el flujo no se ha detenido por completo, pero sí presenta señales de cautela.
¿Qué decisiones han tomado las navieras ante el riesgo?
Algunas compañías han comenzado a modificar sus políticas de tránsito. La naviera japonesa Nippon Yusen KK instruyó a su flota a evitar el paso por Ormuz. En paralelo, Grecia pidió a su flota mercante reevaluar la conveniencia de cruzar la zona.
Otros armadores, según conversaciones privadas citadas por fuentes del sector, revisan protocolos de seguridad y evaluaciones de riesgo. En al menos un caso, una advertencia emitida por autoridades estadounidenses fue interpretada como un cierre de facto, mientras que otras empresas indicaron a sus capitanes proceder con máxima cautela.
¿Cuántos buques han detenido su tránsito y dónde se concentran?
El impacto ya es visible en el movimiento de embarcaciones. Al menos tres buques metaneros con destino hacia o desde Qatar pausaron sus travesías para evitar la ruta. Qatar es el segundo mayor exportador mundial de gas natural licuado y sus cargamentos deben cruzar Ormuz para llegar a Asia y Europa.
También se reporta que el petrolero Eagle Veracruz, con dos millones de barriles de crudo iraquí y emiratí rumbo a China, se detuvo en el acceso occidental del estrecho. A este se sumó el Front Beauly, que transporta un volumen similar de crudo saudí. La acumulación desde el flanco oriental se ha desarrollado durante la mayor parte de la semana.
El superpetrolero Mitake, con destino a Ras Tanura en Arabia Saudita, prácticamente se detuvo al este de Omán tras conocerse el ataque estadounidense. Con ello, se integró a un grupo creciente de buques inactivos en aguas del Golfo de Omán, antesala del Estrecho de Ormuz y del Golfo Pérsico.
¿Todos los barcos han suspendido la navegación por Estrecho de Ormuz?
A pesar de las pausas y desvíos, no existe un cierre total. Varias embarcaciones continúan cruzando el estrecho en ambas direcciones. Señales automáticas indican que al menos 17 petroleros navegaban por la vía en un mismo momento, lo que confirma que la navegación por Estrecho de Ormuz se mantiene activa, aunque con mayores controles y vigilancia.
Los operadores del sector siguen de cerca posibles interrupciones más amplias, incluyendo impactos en puertos y terminales si se producen represalias o incidentes adicionales. La prioridad es preservar la seguridad de tripulaciones y cargamentos en un entorno volátil.
¿Cómo reaccionó el mercado petrolero ante la tensión?
Durante el fin de semana, los futuros de referencia del petróleo permanecieron cerrados, lo que limitó la visibilidad inmediata sobre la valoración del riesgo. Sin embargo, un producto minorista operado por IG Group Ltd. llegó a cotizar el West Texas Intermediate hasta 75.33 dólares por barril.
Ese nivel representó un incremento de hasta 12% respecto al cierre previo, reflejando la sensibilidad del mercado ante cualquier amenaza a la navegación por Estrecho de Ormuz y al suministro energético global. Analistas esperan que, al reabrir los mercados, el factor geopolítico siga influyendo en la volatilidad de precios.
Mantente actualizado con las noticias más relevantes en En Cambio Diario.
