Lo último del tiroteo ocurrido en Austin: Esta madrugada hubo disparos en West Sixth Street, una de las zonas de bares más concurridas de la capital texana. Minutos antes del cierre, un hombre de 53 años se acercó en una camioneta tipo SUV a Buford’s Backyard Beer Garden, bajó la ventanilla y comenzó a disparar contra quienes todavía conversaban en la terraza y la entrada.
Cuando los primeros servicios de emergencia llegaron a la escena, el saldo inicial: menos dos personas muertas y 14 heridas por arma de fuego, tres de ellas en estado crítico según autoridades médicas locales. El atacante, identificado como Ndiaga Diagne, un ciudadano estadounidense originario de Senegal, quien cayó abatido por la policía menos de un minuto después del primer llamado al 911. Lo último del tiroteo ocurrido en Austin muestra aún una investigación abierta y una comunidad que intenta recomponer una noche de ocio convertida en escena de terror.
Así se desarrolló el ataque en West Sixth Street
De acuerdo con el relato de la jefa de policía de Austin, Lisa Davis, el agresor dio varias vueltas a la manzana antes de disparar desde la camioneta contra clientes que seguían en la terraza del bar. Después avanzó unos metros, encendió las luces intermitentes, estacionó, tomó un rifle y empezó a caminar sobre la acera mientras apuntaba a peatones y automovilistas atrapados por el tráfico propio del cierre de bares.
Los videos difundidos en redes sociales muestran a personas tiradas en el piso y personal del lugar presionando heridas con toallas de cocina mientras las sirenas se acercaban. Tres agentes que patrullaban la zona respondieron casi de inmediato, enfrentaron al tirador en la intersección cercana y lo neutralizaron con varios disparos cuando aún apuntaba hacia el interior del bar.
Pistola, rifle y la sombra del conflicto con Irán
En el lugar se recuperaron una pistola y un rifle que habrían sido usados de forma alternada durante el recorrido del atacante frente al bar. Testigos y autoridades señalaron que Diagne vestía una sudadera negra con la leyenda “Property of Allah” y, debajo, una camiseta con los colores de la bandera de Irán, detalle que encendió alarmas entre los investigadores federales.
Fuentes consultadas por medios nacionales apuntan que los agentes revisan si la agresión guarda relación con los recientes ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, ocurridos horas antes del tiroteo. En registros vinculados al sospechoso se habrían encontrado también imágenes de dirigentes iraníes, lo que fortalece la línea de posibles motivaciones extremistas, aunque no se ha hecho un anuncio oficial de clasificación terrorista.
Investigación federal y posibles vínculos extremistas
El caso está en manos de un equipo conjunto en el que participan la policía local, el Federal Bureau Investigation (FBI) y la Joint Terrorism Task Force, que revisan el historial del tirador, sus contactos y actividad digital reciente. Los investigadores rastrean su trayectoria como ciudadano naturalizado, su paso por otras ciudades y un antecedente de problemas de salud mental reportado por fuentes cercanas al caso.
Por ahora, las autoridades sostienen que todo apunta a que actuó solo y que no hay evidencia inmediata de una célula organizada detrás del ataque, aunque insisten en que es temprano para descartar cualquier hipótesis. La clasificación formal como acto de terrorismo, o como un tiroteo masivo con posible inspiración ideológica, dependerá de lo que arrojen los próximos días de peritajes y análisis de comunicaciones.
Respuesta de Texas y del gobierno federal
Desde Austin, el gobernador Greg Abbott lanzó un mensaje directo al advertir que Texas no tolerará que nadie intente “importar” el conflicto de Medio Oriente para sembrar miedo entre sus habitantes. El mandatario ordenó reforzar la presencia de policías estatales en zonas de bares y eventos masivos, mientras la capital mantiene patrullajes reforzados en el corredor de Sixth Street.
En Washington, el presidente Donald Trump recibió informes del ataque y, de acuerdo con reportes de prensa, pidió actualizaciones constantes sobre la investigación y cualquier posible vínculo con el escenario bélico en aquella región. Funcionarios federales insisten en que, más allá de la sospecha de motivaciones extremistas, se mantiene sin cambios el nivel general de alerta, aunque con especial atención sobre posibles imitadores.
Al cierre de este reporte, varias víctimas continúan hospitalizadas en Austin, la comunidad intenta organizar vigilias y las autoridades piden a cualquier testigo que aporte videos o testimonios adicionales para reconstruir cada minuto de lo ocurrido.
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