El presidente Donald Trump anunció la noche del viernes 12 de junio de 2026, a través de su plataforma Truth Social, que el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos llevó a cabo lo que denominó un “ataque cinético rápido y letal” que resultó en la “ejecución exitosa” del líder del Tren de Aragua. El mandatario señaló que la acción fue ordenada directamente por él y que se ejecutó en estrecha coordinación con el gobierno venezolano, aunque no precisó la fecha exacta ni las coordenadas del operativo.
Horas después del anuncio de Trump, el Ministerio de Comunicación e Información de Venezuela corroboró la versión estadounidense mediante un comunicado publicado en la red social X. El gobierno de Nicolás Maduro indicó que en el sureste del estado Bolívar se realizó una “operación combinada” entre sus fuerzas de seguridad y las de Estados Unidos para desmantelar estructuras del crimen organizado, durante la cual se produjeron enfrentamientos en los que resultó “neutralizado” Guerrero Flores. El secretario de Defensa estadounidense Pete Hegseth confirmó por su parte que el operativo se realizó a principios de esa semana, sin precisar una fecha exacta.
¿Quién era el “Niño Guerrero”?
Héctor Rusthenford Guerrero Flores nació el 2 de diciembre de 1983 en Maracay, capital del estado Aragua, Venezuela. A lo largo de los años se convirtió en uno de los individuos más buscados del continente, al punto de que el Departamento de Estado de Estados Unidos llegó a ofrecer una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que condujera a su captura. Guerrero Flores acumulaba antecedentes penales desde su juventud: estuvo detenido en al menos dos oportunidades antes de ser condenado, pero logró fugarse en ambas ocasiones.
Su ascenso al poder criminal estuvo ligado al surgimiento del Tren de Aragua dentro de las prisiones venezolanas, organización que bajo su liderazgo se transformó de una banda local en un cartel transnacional con presencia en varios países de América Latina y territorio estadounidense. Fue precisamente desde la Cárcel de Tocorón, el penal venezolano donde el Tren de Aragua operaba casi sin restricciones, que Guerrero Flores dirigió durante años sus operaciones, hasta que escapó en 2023 cuando el gobierno venezolano realizó un allanamiento al recinto.
El Tren de Aragua: de las cárceles venezolanas al continente
El Tren de Aragua surgió hace más de una década en las prisiones del estado Aragua como una banda dedicada inicialmente a la extorsión de reclusos. Con el paso del tiempo, la organización expandió su alcance hacia actividades como el tráfico de personas, la minería ilegal, el sicariato y el narcotráfico. La crisis política y económica de Venezuela, que desencadenó una de las mayores olas migratorias de la historia reciente de América Latina, facilitó que sus integrantes se dispersaran por países como Colombia, Perú, Chile, Ecuador y, más recientemente, Estados Unidos.
Fue la administración de Donald Trump la que, en 2025, designó formalmente al Tren de Aragua como organización terrorista extranjera, elevando el nivel de presión internacional sobre el grupo y justificando acciones militares directas. Desde el Pentágono, tras la muerte de “Niño Guerrero”, un vocero advirtió que la operación enviaba “un mensaje claro a América Latina”: que “no hay refugio para los narcoterroristas en nuestro hemisferio”.
La inédita cooperación EE.UU.-Venezuela
Uno de los aspectos más llamativos del operativo es la coordinación entre Washington y Caracas, dos gobiernos que mantienen relaciones diplomáticas tensas desde hace años. Analistas advierten que este acercamiento operativo podría señalar un nuevo capítulo en la relación bilateral, enmarcado en la presión que ejerce Washington sobre el régimen de Maduro en materia de seguridad y crimen organizado. La operación se realizó en el Arco Minero del estado Bolívar, una región de enorme riqueza mineral en el sureste venezolano donde el crimen organizado ha disputado el control territorial frente al Estado.
El Pentágono y la Casa Blanca presentaron el resultado como un logro en su política de combate al narcoterrorismo hemisférico, mientras que el gobierno de Maduro lo enmarcó como una demostración de su capacidad de colaborar en la lucha contra el crimen transnacional. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y analistas independientes deberán evaluar las circunstancias del ataque, dado que Trump publicó un video en Truth Social que mostraba el impacto de lo que parecía ser un misil sobre una construcción humilde en medio de vegetación densa.
