Este 1 de abril, Héctor Alonso Romero Gutiérrez asume formalmente la titularidad de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), en una transición que mantiene la línea de fortalecimiento institucional y proyecta una nueva etapa con enfoque técnico, operativo y de seguridad.
Un día antes, el 31 de marzo, Romero Gutiérrez fue presentado en una reunión privada ante directores estratégicos de la ANAM, en un primer acercamiento interno orientado a alinear la continuidad operativa y los ejes prioritarios del organismo.
El nuevo titular llega procedente de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), donde se desempeñaba como subdirector de Estrategia Comercial, destacando por su visión en el desarrollo de infraestructura pública como herramienta de cobertura nacional y control territorial.
Su arribo se da tras la gestión de Rafael Marín Mollinedo, quien deja una de las etapas más relevantes en la historia reciente del sistema aduanero, marcada por resultados contundentes tanto en recaudación como en combate a la corrupción y fortalecimiento de la seguridad nacional.
Durante su administración, la ANAM alcanzó niveles históricos de recaudación, superando metas fiscales mediante la modernización de procesos, la digitalización de operaciones y el fortalecimiento de los mecanismos de fiscalización, consolidándose como uno de los pilares de ingresos del Estado mexicano.
En paralelo, se ejecutó una estrategia de depuración interna sin precedentes, con auditorías constantes, remoción de perfiles vinculados a prácticas irregulares y la desarticulación de redes de corrupción al interior de diversas aduanas.
Uno de los avances más relevantes fue el combate frontal al tráfico ilegal de combustibles —huachicol—, donde las aduanas jugaron un papel clave para frenar el ingreso irregular de hidrocarburos, impactando directamente estructuras del crimen organizado y reduciendo pérdidas millonarias para el país.
La gestión de Marín Mollinedo también posicionó a la seguridad nacional como eje rector de la operación aduanera, fortaleciendo la coordinación con fuerzas armadas y autoridades de seguridad para blindar puntos estratégicos, particularmente en aduanas fronterizas y marítimas.
En este contexto, el propio 31 de marzo, Rafael Marín Mollinedo y Héctor Alonso Romero Gutiérrez sostuvieron una reunión privada con Omar García Harfuch, con el objetivo de evaluar los avances alcanzados y coordinar la continuidad de las estrategias implementadas en materia de seguridad, combate a la corrupción y contención del crimen organizado.
Estas acciones se alinean con la política del gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum, donde el fortalecimiento de las aduanas es considerado un componente clave para garantizar la seguridad nacional, la estabilidad económica y el control del comercio exterior.
Con este relevo, la ANAM entra en una nueva fase que busca consolidar los avances logrados y profundizar en la modernización, expansión operativa y control estratégico del sistema aduanero mexicano.
