Preocupación por el incidente de un Tapir atrapado en el tramo 6 del Tren Maya: Reacciones de colectivos ambientalistas

Un reciente video que circula en redes sociales ha generado preocupación y descontento entre usuarios y colectivos ambientalistas, luego de que se captara a un tapir, especie en peligro de extinción, atrapado en una zona enrejada del tramo 6 del Tren Maya, cerca de Bacalar, Quintana Roo.
En las imágenes se observa al animal desplazándose cerca de las vías del tren, lo que pone de manifiesto las dificultades que enfrentan las especies nativas de la región en su hábitat natural debido a la construcción y operación del proyecto ferroviario.
El incidente ocurre en medio de denuncias por parte de grupos ecologistas que han cuestionado las acciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la empresa contratada para el control de fauna en el Tren Maya. Activistas critican la contratación de la empresa Soluciones Ambientales (Susoma) para la gestión de la “fauna nociva”, término que consideran erróneo y alarmante cuando se refiere a especies como el jaguar, el tapir y el venado, animales esenciales para el equilibrio ecológico de la región.
El colectivo “Sélvame del Tren” ha sido uno de los principales en manifestar su rechazo al uso de este término y sugiere que la clasificación de estas especies como peligrosas es inapropiada. De acuerdo con los activistas, el Tren Maya, al alterar hábitats cruciales, puede poner en riesgo la biodiversidad local, especialmente cuando se emplean “estrategias de ahuyentamiento” que incluyen perturbaciones y desplazamientos forzados de la fauna.
Por otro lado, la empresa Soluciones Ambientales ha recibido una considerable remuneración de más de 9 millones de pesos para llevar a cabo estas labores, lo que ha generado cuestionamientos sobre la efectividad y los posibles efectos adversos de sus métodos.
Este incidente reaviva el debate sobre la sostenibilidad del Tren Maya, la preservación de la biodiversidad y la necesidad de revisar las estrategias de manejo ambiental del proyecto, especialmente en zonas tan sensibles como la selva del sureste mexicano, donde especies en peligro de extinción dependen de un equilibrio ecológico intacto.