En Cambio Diario informa que el móvil del asesinato de Mario Machuca Sánchez es laboral. El secretario general de la CROC en Benito Juárez y figura de peso en la política sindical del estado, fue asesinado este lunes por la tarde. Sujetos armados lo interceptaron mientras circulaba en su camioneta en el cruce de la avenida Kabah con Chichén Itzá, en la Supermanzana 59.
Los hechos
Uno de los agresores vestía como repartidor y portaba una mochila tipo delivery, según testigos. El ataque fue directo, rápido y limpio. El líder croquista murió en el acto. La escena del asesinato de Mario Machuca fue asegurada en minutos por la policía municipal, pero la atención se desvió rápidamente de los hechos al discurso oficial. Horas después del crimen, el fiscal general del estado, Raciel López Salazar, compareció ante medios para asegurar que “todo apunta a que el asesinato tiene un móvil laboral”.
La declaración del fiscal Raciel López sorprendió a muchos no solo por su premura, sino por la contundencia con la que descartó otros posibles móviles. “Estamos seguros de que se trata de un tema laboral”, afirmó sin titubeos, al tiempo que mencionó que se trabaja “con varias entrevistas” como base.
El asesinato de Mario Machuca y la escena: ejecución profesional
El atentado fue ejecutado con precisión. La motocicleta utilizada fue abandonada en la Supermanzana 27, en un andador ubicado entre las calles Caracol y Pulpo. Dentro de la mochila del falso repartidor se halló un arma corta. La Fiscalía confirmó que ya tiene la mochila y la motocicleta bajo resguardo, pero no hay detenidos.
Machuca, exdiputado local y federal por el PRI, había sido recientemente cuestionado por actos de corrupción dentro de su sindicato: remoción de delegados, manejo opaco de fondos y denuncias de control sobre propinas de trabajadores hoteleros. En el 2024, se alineó abiertamente con Morena, aunque sin renunciar al poder fáctico que acumuló en la CROC desde hace más de una década.
Un crimen que sacude al poder sindical
El asesinato de Mario Machuca deja vacante uno de los liderazgos sindicales más longevos y poderosos de Quintana Roo. En el Caribe mexicano, donde convergen hoteleros, trabajadores temporales, y una economía informal altamente vigilada por estructuras paralelas, la CROC representa más que un sindicato: es un operador político, un negociador de paz y, según críticos, una entidad de control vertical.
Con la ejecución de su líder máximo, el futuro de esa estructura se tambalea, y con él, se abre una grieta en el equilibrio precario entre poder político, intereses empresariales y estructuras de seguridad informal que han caracterizado a Cancún en los últimos años.
Exigen justicia por el asesinato de Mario Machuca
A las 9:30 de la noche, la gobernadora Mara Lezama se pronunció acerca del crimen. “He solicitado respetuosamente a la Fiscalía que investigue a fondo, e instruido a la SSC que colabore a profundidad con este hecho, que no quedará impune”, posteó en redes sociales.
Asimismo, la CROC estatal emitió un breve comunicado para exigir justicia, sin mencionar el señalamiento del fiscal. Hasta el cierre de esta edición, ni la gobernadora ni el gobierno federal han emitido posicionamiento oficial.
Por su parte, el líder estatal del organismo, Isaías González, exigió a la presidente Claudia Sheinbaum y a Mara Lezama esclarecer el crimen y castigar a los asesinos.
Por su parte, los empresarios lanzaron un comunicado en el que manifestaron su indignación. Aseguran que no es un atentado contra una persona el asesinato de Mario Machuca, “sino un golpe directo a las estructuras que sostienen el tejido laboral y productivo del estado”.
Asimismo, la Federación de Trabajadores del Estado de Quintana Roo (CTM) y su dirigente, José Isidro Santamaría, condenaron el “cobarde asesinato de Mario Machuca” e hicieron un llamado a las autoridades para esclarecer el hecho, pues es preocupante la vulnerabilidad de los líderes sociales en el Caribe Mexicano.
Van cuatro líderes sindicalistas muertos este año
El asesinato de Machuca Sánchez se suma a una creciente ola de violencia contra dirigentes sindicales en Quintana Roo. En menos de un año, al menos cinco líderes han sido ejecutados en circunstancias similares: ataques directos, uso de motocicletas y móviles relacionanos con disputas de poder.
El 25 de julio, César Contreras Arteaga, dirigente de la UNTRAC y líder de los mototaxistas de Alfredo V. Bonfil fue asesinado en sus oficinas. Antes, el 13 del mismo mes, Abel “N”, delegado del sindicato “Lázaro Cárdenas del Río” en Puerto Aventuras, fue asesinado dentro de su auto.
Ese mismo día, el secretario general de la CTM, Isidro Santamaría, denunció públicamente que enfrentaba una persecución política, tras ser acusado de homicidio sin pruebas claras.
Por su parte, Evaristo Gómez Díaz, dirigente saliente de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar (ULPCA), fue ejecutado el 13 de mayo en la comunidad de Sacxán, en Othón P. Blanco, junto con dos escoltas.
En octubre de 2024, otro sindicalista, José Luis Corral Morales, fue secuestrado y hallado sin vida a las afueras de Cancún. Pese a algunas detenciones, la mayoría de estos crímenes siguen sin resolverse del todo.