Más de 250 cuerpos sin identificar en el Semefo de Chetumal es una cifra que vuelve a poner bajo la lupa la crisis forense de Quintana Roo, especialmente ante el aumento de personas desaparecidas y las dificultades que enfrentan las familias para conocer el paradero de sus seres queridos. Aunque la cifra de 250 cuerpos corresponde a antecedentes reportados en años anteriores y no existe un corte oficial de 2026 que permita atribuirla actualmente al Semefo de Chetumal, el problema de los cuerpos no identificados continúa vigente en el estado.
La dimensión de esta situación puede observarse en distintos registros. En 2024, Quintana Roo aparecía entre las entidades con mayor cantidad de cadáveres almacenados en servicios forenses, con mil 609 cuerpos registrados en instalaciones forenses, de acuerdo con información basada en el Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal del INEGI. La cifra corresponde al cierre de ese año y contempla el conjunto de servicios forenses de la entidad, por lo que no debe confundirse con una cantidad exclusiva de Chetumal.
El problema tampoco se limita a la capacidad física de las instalaciones. Identificar a una persona fallecida requiere reunir información genética, dactiloscópica, odontológica, antropológica y otros elementos que posteriormente deben compararse con registros de personas desaparecidas y muestras proporcionadas por sus familiares.
¿Cuántos cuerpos sin identificar hay actualmente en Quintana Roo?
La cifra exacta de cuerpos no identificados que actualmente permanecen únicamente en el Semefo de Chetumal no está disponible en un corte público oficial que permita confirmar los más de 250 casos como una cantidad vigente en 2026.
Esta precisión es importante porque los registros forenses manejan diferentes categorías. Un cuerpo puede encontrarse sin identificar, puede estar identificado pero no haber sido reclamado por sus familiares o puede tratarse de restos humanos cuyo procesamiento requiere procedimientos especializados.
El propio sistema de la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo mantiene una plataforma para consultar personas no identificadas, en la que pueden realizarse búsquedas mediante características como edad estimada, estatura, grupo poblacional, vestimenta, señas particulares y número de identificación del Semefo. La plataforma registra fichas capturadas durante 2026, lo que demuestra que el proceso de identificación continúa activo.
Además, en abril de 2026 la Fiscalía informó que publicó un segundo bloque de 93 cédulas de identificación humana correspondientes a cuerpos y restos que permanecían en los servicios médicos forenses y el panteón forense. En el primer bloque, 10 personas ya habían sido reconocidas por sus familiares y 55 permanecían sin ser reclamadas.
Estos datos muestran por qué no resulta correcto sumar automáticamente las diferentes categorías para establecer una cifra única de cuerpos almacenados en Chetumal.
Cuerpos con más de 2 años sin identificar: el problema que enfrentan las familias
Uno de los aspectos más delicados de la crisis forense es el tiempo que puede transcurrir entre el hallazgo de un cuerpo y su identificación.
En Quintana Roo existen antecedentes documentados de personas cuyos restos permanecieron durante años en instalaciones forenses sin que sus familiares fueran informados oportunamente. Uno de los casos más conocidos fue el de José Martínez Hernández, cuyo cuerpo permaneció durante dos años y ocho meses en el Semefo de Cancún antes de que su padre lograra reconocerlo con apoyo de un colectivo de búsqueda.
También está el caso de Francisca Mariner Flores Patrón, cuyo cuerpo permaneció durante varios años en el Semefo antes de que su familia pudiera conocer su paradero. Su historia evidenció las consecuencias que puede tener una falla en la comunicación entre las instituciones encargadas de investigar una desaparición y aquellas responsables de procesar e identificar cuerpos.
El caso resulta especialmente relevante porque demuestra que una persona desaparecida puede encontrarse físicamente dentro de una institución forense mientras su familia continúa buscándola en otros lugares.
¿Por qué un cuerpo puede permanecer sin identificar?
La identificación humana no depende únicamente de observar el cuerpo. Cuando las condiciones lo permiten, los especialistas pueden utilizar diferentes métodos científicos para establecer la identidad.
ADN y perfiles genéticos
El análisis genético es uno de los mecanismos más importantes cuando otros elementos no permiten determinar quién es una persona fallecida.
Para realizar una comparación se necesita obtener material biológico del cuerpo o de los restos y contar, cuando es posible, con muestras de referencia de familiares. Posteriormente, los perfiles pueden ser confrontados con bases de datos para determinar coincidencias.
El Protocolo Homologado para la Búsqueda de Personas Desaparecidas y No Localizadas establece que las autoridades ministeriales y periciales deben realizar los estudios que permita el estado del cuerpo o de los restos, incluyendo genética, dactiloscopia, odontología, antropología y medicina legal. También establece que la información debe integrarse y confrontarse con los datos disponibles sobre personas desaparecidas.
Huellas dactilares y odontología
Las huellas dactilares pueden permitir una identificación cuando existen registros previos que permitan realizar una comparación.
La odontología forense también puede ser determinante. Características dentales, tratamientos, prótesis y otros elementos pueden convertirse en información útil para establecer una identidad.
Cuando un cuerpo presenta condiciones que impiden utilizar alguno de estos métodos, los especialistas recurren a otras técnicas disponibles.
Características físicas y objetos personales
La ropa, tatuajes, cicatrices, accesorios, documentos y otros objetos encontrados junto con un cuerpo también pueden ayudar a generar una hipótesis de identidad.
El protocolo nacional establece que deben documentarse mediante fotografías los cuerpos no identificados, incluyendo el rostro y las señas particulares, así como los objetos localizados junto a ellos.
Aumento gradual de 2024 a 2026 de personas desaparecidas
La crisis forense está estrechamente relacionada con la desaparición de personas. De acuerdo con un análisis actualizado a mayo de 2026, Quintana Roo registra un crecimiento sostenido de casos y 2025 concentró la mayor cantidad de personas que continuaban desaparecidas, con 393 casos, frente a 360 registrados en 2024.
El mismo análisis señala que Benito Juárez concentra la mayor cantidad de casos, al pasar de 680 a 743 personas desaparecidas en el periodo comparado. También destaca que 67 por ciento de los casos se concentra entre personas de 15 a 39 años.
La información permite dimensionar el problema desde dos frentes: mientras las familias reportan personas desaparecidas, las instituciones forenses deben procesar e identificar cuerpos que llegan a sus instalaciones.
Cuando ambos registros no se cruzan de manera eficiente, aumenta el riesgo de que una persona fallecida permanezca durante meses o años sin ser relacionada con una familia que continúa buscándola.
Protestas para encontrar a familiares reflejan el rezago
Las protestas para encontrar a familiares desaparecidos se han convertido en una de las expresiones públicas de la inconformidad de los colectivos.
En Quintana Roo, familiares y colectivos han realizado movilizaciones para exigir mayor eficacia en las investigaciones, búsqueda de personas y procesos de identificación. En 2024, por ejemplo, familiares participaron en manifestaciones en distintos municipios para exigir respuestas y denunciar las dificultades que enfrentaban durante la búsqueda.
En Chetumal también existen antecedentes recientes de familias que han recurrido a colectivos de búsqueda para obtener acompañamiento ante desapariciones. En septiembre de 2025, familiares de cinco jóvenes acudieron al Colectivo de Madres Buscadoras de Quintana Roo después de que los jóvenes fueran presuntamente privados de la libertad en la capital del estado. El caso fue denunciado ante la Fiscalía y se estableció coordinación con autoridades de Nayarit.
Las movilizaciones no solamente buscan visibilizar a quienes continúan desaparecidos. También presionan para que las instituciones mejoren los mecanismos de registro, identificación y comunicación con las familias.
Saturación en la agenda de los policías y autoridades
La identificación de cuerpos no depende únicamente del personal que trabaja dentro de un Semefo. El proceso involucra ministerios públicos, policías de investigación, peritos, antropólogos, genetistas, médicos forenses y autoridades de búsqueda.
Por esa razón, cualquier saturación en una parte de la cadena puede retrasar las demás etapas.
La problemática nacional ha evidenciado que las capacidades institucionales son desiguales. Human Rights Watch documentó deficiencias en las fiscalías estatales relacionadas con investigación y capacidades institucionales, mientras que los datos del INEGI muestran la magnitud de los cuerpos que ingresan y permanecen bajo resguardo en los servicios forenses.
En Quintana Roo, la respuesta institucional ha incluido acciones para fortalecer la búsqueda. En julio de 2026, la Comisión de Búsqueda reportó operativos terrestres y aéreos realizados en comunidades de la entidad, mientras que la Fiscalía ha informado sobre herramientas tecnológicas para mejorar la identificación de personas fallecidas.
Chetumal tendrá un nuevo Semefo
El rezago forense también ha obligado a plantear una mayor infraestructura en la zona sur de Quintana Roo.
En junio de 2025, la Fiscalía estatal confirmó el proyecto para construir un nuevo Servicio Médico Forense en Chetumal, sobre la carretera federal 186, en el tramo Chetumal-Escárcega. El objetivo anunciado fue mejorar las condiciones para el manejo de cuerpos y fortalecer los procesos de identificación genética y el trabajo pericial.
La construcción de infraestructura, sin embargo, no resuelve por sí sola el problema de identificación. También son necesarios especialistas, equipo, bases de datos actualizadas, coordinación entre instituciones y mecanismos eficaces para obtener muestras de familiares.
¿Qué debe ocurrir cuando se encuentra un cuerpo no identificado?
El procedimiento debe seguir una ruta científica y documentada.
Primero se debe preservar el contexto en el que fue encontrado el cuerpo o resto humano. Después se realiza el procesamiento forense correspondiente y se obtiene toda la información que pueda contribuir a determinar la identidad.
El protocolo actualizado establece que los estudios pueden incluir genética, dactiloscopia, odontología, antropología y medicina legal. La información obtenida debe integrarse y confrontarse con los registros disponibles de personas desaparecidas.
Cuando existe una posible coincidencia, las autoridades deben avanzar en su verificación y posteriormente realizar los procedimientos correspondientes con la familia.
La legislación mexicana también contempla responsabilidades específicas para recuperar, resguardar y analizar cuerpos, restos humanos y muestras óseas con fines de identificación.
Una cifra que no debe perder de vista a las familias
Hablar de más de 250 cuerpos sin identificar en el Semefo de Chetumal requiere distinguir entre los antecedentes históricos y los datos actuales. La cifra de 250 ha aparecido en reportes anteriores relacionados con el rezago forense de Quintana Roo, pero no existe evidencia pública suficiente para presentarla como el número vigente de cuerpos sin identificar exclusivamente en Chetumal durante 2026.
Lo que sí está documentado es que Quintana Roo mantiene un problema importante de identificación forense, mientras las desapariciones continúan generando presión sobre las instituciones. Los registros oficiales muestran que la Fiscalía mantiene una plataforma de personas no identificadas y que durante 2026 se han publicado nuevas cédulas para facilitar el reconocimiento por parte de las familias.
También existe evidencia de que el estado ha tenido que ampliar y modernizar su infraestructura forense, mientras la Comisión de Búsqueda mantiene operativos para localizar personas desaparecidas.
Para una familia, cada cuerpo sin identificar representa la posibilidad de encontrar una respuesta. Por eso, la identificación forense no debe entenderse únicamente como un procedimiento técnico, sino como una parte fundamental del derecho de las familias a conocer qué ocurrió con sus seres queridos.
El reto para Quintana Roo será lograr que los avances tecnológicos, la infraestructura y los nuevos mecanismos de búsqueda se traduzcan en identificaciones oportunas y en respuestas concretas para quienes llevan meses o años buscando. En En Cambio Diario seguiremos dando seguimiento a la crisis de desapariciones y a las acciones de identificación de cuerpos en Quintana Roo.


