En Cambio Diario informa que la industria tortillera de Quintana Roo enfrenta un fuerte impacto en ventas. Invaden tortillas piratas que ofrecen productos de dudosa calidad a precios bajos, lo cual afecta significativamente al sector formal.
Contexto del problema
Los tortilleros formales en la región sufren una caída en sus ingresos de hasta 70 %. Estos productores cumplen con regulaciones fiscales y sanitarias, pero compiten contra quienes operan de forma irregular. Estas “tortillas piratas” venden producto sin pagar impuestos, evadiendo costos de electricidad y salud, y desplazan al comercio formal al ofrecer tortillas a bajo precio en tiendas cercanas.
Precios y competencia desigual
En Quintana Roo, el precio promedio de la tortilla debería rondar los 25 pesos por kilo. Sin embargo, las tortillerías informales llegan a ofrecer el producto por 10 pesos menos, mientras los supermercados venden por debajo del costo legal, lo que intensifica la presión sobre los negocios establecidos. Invaden tortillas piratas desplazando a los tortilleros tradicionales y empeorando esta competencia inequitativa.
Calidad y riesgos al consumidor
Las tortillas producidas sin supervisión formal suelen elaborarse con insumos de baja calidad y en condiciones insalubres. Además, muchas veces los encargados o dueños de tiendas no pueden verificar el origen del producto antes de venderlo. Esto genera incertidumbre sobre su composición y representa un riesgo para la salud pública.
Impacto económico para tortillerías legales
Las tortillerías registradas (con permisos del SAT y COFEPRIS) enfrentan costos elevados: insumos, electricidad, gas e impuestos. Mientras estas venden a alrededor de 16 pesos el kilo, las informales lo ofrecen hasta en 8 pesos, dejando sin margen a quienes operan dentro de la legalidad. Esta situación ha ocasionado cierres de negocios y pérdida de empleo.
Llamado a la regulación y control
Ante este escenario, industriales del ramo exigen intervención gubernamental. Solicitan que se regule el comercio de tortillas, se identifique a los productores informales, y se establezcan controles sanitarios y fiscales. Además, piden que se investigue la venta de tortillerías clandestinas para proteger tanto al sector formal como a los consumidores.
Invitación al consumo responsable
Se hace un llamado a la población para preferir tortillerías con registro visible y claras condiciones de producción. Aunque las tortillas piratas puedan parecer económicas, la recomendación es evitar comprarlas y optar por productos cuya calidad e higiene estén respaldadas por normativa.