Testimonios recabados en la entidad apuntan a lo que diversas fuentes describen como el presunto uso de tecnología neurosensorial inalámbrica por redes criminales en Quintana Roo, empleada para comunicación encubierta y control psicológico de víctimas, principalmente en contextos vinculados a la trata de personas y al crimen organizado.
De acuerdo con estas versiones, se trataría de una nueva herramienta en el ámbito de las telecomunicaciones capaz de transmitir mensajes mediante la modulación de señales dirigidas al oído interno. Esta señal permitiría que las personas perciban sonidos como si se tratara de una “voz interna”, dificultando su detección al no requerir dispositivos visibles ni contacto físico directo.
Las denuncias señalan que líderes de estas organizaciones controlarían parte de esta comunicación en zonas donde operan de forma habitual, lo que les permitiría coordinar movimientos, anticipar operativos y desplazarse con mayor facilidad. En este contexto, los testimonios también apuntan a la posible colaboración de policías corruptos que facilitarían información sobre patrullajes y acciones de las autoridades, reforzando el uso de esta tecnología neurosensorial inalámbrica por redes criminales en Quintana Roo.
En el caso de las víctimas de trata de personas, los relatos describen esquemas de chantaje y sometimiento prolongado. Personas afectadas aseguran que personal con conocimientos en hipnosis y manipulación psicológica sería utilizado para controlar su conducta, alterar su estabilidad emocional y condicionar su vida cotidiana, generando un daño mental profundo y sostenido.
Según los denunciantes, estas prácticas no solo buscan el control físico, sino la dominación psicológica total, provocando miedo constante y silencio forzado. Hasta ahora, no existe una postura oficial de las autoridades que confirme o descarte estos señalamientos; sin embargo, especialistas en derechos humanos advierten que el avance tecnológico sin regulación podría facilitar abusos graves si se confirma el uso de tecnología neurosensorial inalámbrica por redes criminales en Quintana Roo.
Las denuncias subrayan la urgencia de investigaciones técnicas y judiciales que permitan esclarecer estos hechos y deslindar responsabilidades tanto de grupos delictivos como de posibles funcionarios involucrados.
