ELECCIONES 27: REGLAS CONFUSAS; VIGILANTES CIEGOS Y SORDOS.
Por: J.L. Amésquita P.
Si camina como candidato, se comporta como candidato, se promociona como candidato, quizá el problema no sea que todavía no tenga candidatura, sino que el árbitro electoral tiene la cabeza dentro de un hoyo como los avestruces.
En la política actual la palabra “coordinador” se ha convertido en salvoconducto para blindar futuras sanciones…No es candidato, no hace campaña, no pide voto, no busca el cargo, simplemente recorre el estado, reúne ciudadanos en asambleas “informativas”, recibe respaldos y se convierten en el rostro visible de un partido…¡Ah, pero no es candidato, es “coordinador”, en el caso de Morena en algunos estados ya hay designadas esas figuras, en otros el engrudo se les hizo pelota y tuvieron que detener las nominaciones…El concepto quedó legitimado y el INE no acierta o no quiere revisar cuidadosamente esas actividades, porque si para ser candidato solamente hace falta no decir “quiero ser candidato”, entonces estamos frente a una de las mayores simulaciones de la política mexicana…El ciudadano no es tonto, sabe distinguir entre una reunión política y una campaña disfrazada, sabe cuándo un funcionario está gestionando y cuándo un político está construyendo una candidatura…El INE tiene la obligación de juzgar los actos, no los disfraces; si un ciudadano que pretende competir en 2027 realiza durante meses actividades sustanciales similares a las de una campaña electoral, la autoridad debería analizar el conjuntos de esas conductas y determinar si en los hechos existió un acto anticipado de campaña…No importa si el evento fue presentado como “asamblea”, o si el recorrido fue denominado “gira de trabajo”, tampoco si el protagonista se autodenominó o su partido lo nombró “coordinador”, lo importante es lo que realmente ocurrió…En esas acciones aparece una regla elemental de sentido común, si hace como pato, camina como pato y grazna como pato, entonces tenemos enfrente a un pato…Porque cambiarle el nombre a una campaña no la convierte en otra cosa, en esas actividades se utilizan muchos recur$$$os que nadie sabe de dónde salen, entonces estamos en un asunto particularmente peligroso…Cuando el INE revise las candidaturas seguramente preguntará por antecedentes, vínculos y posibles relaciones con personajes incómodos, pero para entonces puede resultar demasiado tarde porque el aspirante ya habrá recorrido el estado, ya tendrá operadores, ya habrá establecido compromisos, ya habrá recibido dinero de saber de dónde, ¿por qué esperar hasta que sean candidatos?…La prevención debería comenzar antes y aquí el INE tiene una responsabilidad que no puede esconder detrás del calendario electoral, porque todos saben que el proceso inicia formalmente el 10 de septiembre, pero la competencia política tiene más de un año caminando…Porque mientras el INE espera el inicio formal del proceso, los partidos ya están jugando el partido completo y algunos ya van ganando por goleada…Lo preocupante de todo esto es que el árbitro solamente quiere “intervenir” cuando alguien grite “voto”, pero si decir candidato está prohibido, entonces le decimos coordinador, si decir campaña la ley lo prohíbe, le ponemos recorrido, si repartir beneficios genera sospechas, le llamamos gestión social y asunto arreglado…La forma cambia pero el propósito permanece, por eso la autoridad electoral debería establecer un criterio mucho más severo, analizar el conjunto de actos, su frecuencia, alcance territorial, recursos utilizados, exposición pública, estructura desplegada y el beneficio obtenido…No para perseguir a los políticos, eso sería totalmente absurdo, pero si para impedir que algunos construyan una ventaja electoral sobre otros que esperan que el árbitro de la voz de arranque…Después de analizar esas conductas si se acredita un acto anticipado de campaña, entonces se deben aplicar las sanciones previstas por la ley y las consecuencias que correspondan…Porque una cosa es participar en política y otra muy distinta es hacer campaña clandestina con el nombre de coordinador, por eso el INE debe explicar con claridad y sin miedo qué está permitido y qué está prohibido, porque la democracia no se protege con eufemismos, se protege con reglas perfectamente delineadas…Los partidos pueden seguir llamando a sus candidatos coordinadores, los políticos pueden seguir diciendo que no son candidatos, los patrocinadores pueden seguir llamando a los apoyos económicos como aportaciones, pero existe una pequeña dificultad, la realidad no cambia porque le cambiemos de nombre…Si hace como pato, camina como pato y grazna como pato, señores del INE no necesitamos una comisión de esas que inventan para investigar “la verdad” para saber que estamos frente a un pato y si el pato lleva meses haciendo campaña, entonces que ese pato pague las consecuencias antes de que llegue a las boletas…Hasta la próxima



