ÁNGEL O DEMONIO
Por: J. L. Amésquita P.
Doce años después de Ayotzinapa, Ángel Aguirre está en prisión y vinculado a proceso, la pregunta ya no es si debe responder ´por lo ocurrido, sino si estamos ante justicia tardía, responsabilidad política convertida en responsabilidad penal o una nueva batalla por el control de la verdad.
Ángel Heladio Aguirre Rivero, es de esos políticos mexicanos que aprendieron a sobrevivir a los cambios de camisetas sin abandonar el poder…Gobernó su estado natal Guerrero de forma interina entre 1996 y 1999, llegó en medio de una crisis política y social a la salida de Rubén Figueroa Alcocer, tras la masacra de Aguas Blancas…Heredó una gubernatura marcada por la violencia política, sin embargo su hoja de servicio y la experiencia adquirida por su paso en las cámaras de Diputados y Senadores, le sirvió para concluir ese periodo sin mayores sobresaltos…Fue priista y bajo esas siglas ocupó diversos cargos de importancia, años después, cuando el PRI decidió postular a Manuel Añorve a la gubernatura de Guerrero, abandonó ese partido y buscó cobijo en el PRD…Andrés Manuel López Obrador respaldó su candidatura y fue el abanderado de la coalición PRD-PT-Convergencia denominada “Guerrero Nos Une”, alzándose con la victoria en la elección de 2011…Durante su gestión como mandatario de Guerrero, la noche del 26 de septiembre de 2014 desaparecieron 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa “Raúl Isidro Burgos”, hechos que marcaron para siempre su administración y lo convirtieron en uno de los personajes centrales de la discusión pública nacional…Durante muchos años, aunque su nombre salía a relucir en los expedientes y él se presentó a declarar sobre los hechos, cuatro fiscales especiales nunca encontraron elementos para vincularlo penalmente…Jesús Murillo Karan, entonces Procurador General de la República, en lo que llamó “La Verdad Histórica”, nunca mencionó a Aguirre Rivero, es más, las autoridades detuvieron y procesaron al entonces alcalde del municipio de Iguala, a su esposa y a varios dirigentes de la organización criminal “Guerreros Unidos”…Doce años después la Fiscalía General de la República sostiene que Aguirre Rivero no fue simplemente un gobernador que estuvo al frente de una administración incapaz de evitar la tragedia, la acusación es más grave, ordenar la desaparición y destrucción de evidencias fundamental para poder llegar a la verdad de los sucesos…Hoy por esas acusaciones se encuentra detenido y vinculado a proceso, aunque todavía no está condenado y esa diferencia no puede perderse en medio del ruido político…La defensa de Aguirre Rivero presentó 31 datos de prueba para intentar demostrar que las acusaciones de la FGR no corresponden con lo que realmente ocurrió, entre estos elementos se encuentran documentos que acreditan que el ex mandatario no se encontraba en Guerrero el día de los hechos…Sin embargo para las autoridades el hecho de que Ángel Heladio no haya estado físicamente en la entidad no lo hace automáticamente inocente, aunque tampoco representa un dato menor en todo éste entramado…El cuestionamiento no se centra en dónde estaba Ángel Aguirre aquella noche, las preguntas tal vez sean ¿qué supo, cuándo lo supo, qué ordenó, a quién se lo ordenó y qué evidencias existen de que intervino deliberadamente para ocultar información?…En toda esta ruta aparece con insistencia el nombre de Omar García Harfuch a quien ubican en esa época como coordinador estatal de la Policía Federal en la entidad, sin embargo también ha quedado demostrado que él estaba adscrito a la División de Gendarmería…Todas las piezas de ese relevante rompecabezas empiezan a ser incómodas hasta para la propia nomenclatura de Morena y de la 4t ante la importante tarea que realiza el llamado “Batman” dentro del gabinete de la presidenta…Aquí es donde el caso se convierte en un asunto político ante la pregunta insistente del por qué hasta ahora se voltea a ver la figura del ex mandatario guerrerense…Porque el caso Ayotzinapa no puede convertirse en el proceso penal de un solo político, no se puede convertir a Ángel Aguirre en demonio porque era gobernador cuando desaparecieron los 43 estudiantes o convertirlo en victima porque sostiene que no estuvo en Guerrero…El derecho penal no funciona con santos ni demonios, funciona con pruebas y la presunción de inocencia debería prevalecer, ya que quién tiene o debe tener la carga de la prueba debe ser el Estado, pues se supone que cuenta con todas las herramientas para demostrar la culpabilidad de un presunto responsable…Probar que cometió un delito y demostrar su participación es el desafío de la Fiscalía, porque después de doce años no basta con decir que Aguirre Rivero era gobernador y por ende culpable…Si la Fiscalía puede probar su responsabilidad plena, entonces se entenderá que no es una revancha política sino una consecuencia jurídica que otros fiscales especiales nunca vieron y que por eso llega demasiado tarde…¿Cuántos años de Ayotzinapa necesita el poder para convertir una responsabilidad política en una condena penal?… Porque Ángel Heladio Aguirre Rivero ya está detrás de las rejas, ahora falta saber si está ahí el responsable que la justicia buscó durante doce años o solamente está ahí el político que finalmente llegó al banquillo de los acusados porque la historia necesita un culpable…Hasta la próxima.

