TRANSPARENCIA POLÍTICA
Erwin Macario
De cartas y cartita insolente
Ahora más que nunca se desata el lujo, la gula… la ciudad grita. Por eso te digo: ponte a prueba. Reserva unos días en que te contentes con la comida más escasa, con el vestido más áspero y te digas: ¿Es esto lo que tanto temía?
El texto, de una carta de Séneca al procurador romano Lucilio, viene a mente —aunque hay mucha, muchísima, diferencia—. a raíz de la insolente misiva de Andy a las autoridades de EEUU.
Bien se podría aconsejar al hijo de AMLO practique la austeridad valiente que fue falsa proclama de quien decía tener solamente 200 pesos en la cartera, en vez de andar tirando patadas a Sansón.
Se queja, en realidad, de que lo investigan, pues tal conjetura deja el retiro de su visa por parte de las autoridades estadunidenses.
Se dice perseguido político, pero lo único que lo persigue es la sombra de un padre en la mira de los Estados Unidos, “Amenazan al chico, pero vienen por el grande”, dijo en otras de sus brillantes ocurrencias Pepín, su tío, admitiendo el miedo que mantiene escondido al ex presidente.
Andy llega al cinismo de pedir respeto a su familia, cuando usaron a México como rancho familiar por seis años en que pasaron de la pobreza a ser los grandes empresarios del país.
Eso no es la izquierda. No aprendieron, en su pobreza material, a ser ricos y temen perder ese poder.
Por lo demás, la cartita de Andy es basura para quienes conocemos el estilo epistolar de grandes hombres de las letras y de la política.
Como Séneca, están las cartas Heroidas de Ovidio; las Cartas a Ático, de Ciceron; las Commentarii, de Julio César…
O las que se tornaron novelas: Cartas persas, de Montesquieu; Julia, de Rousseau; Werther, de Goethe o las que aparecen en Drácula y Frankenstein.
Y más reciente Carta al padre, de Kafka; Cartas a un joven poeta, de Rilke; Cartas a un amigo alemán, de Camus; las Cartas a Elena Garro, de Octavio Paz; las de Julio Cortazar o de Gabriel García Márquez.
Y, en Tabasco, las de Pellicer, entre ellas las de Gorostiza y las de éste a Vasconcelos, por no mencionar la de José Eduardo de Cárdenas sobre esta provincia; las de Tomás Garrido y Carlos A. Madrazo, principal la de su renuncia al PRI; las mismas de AMLO, cuando nos engañó…
Y sale Andy con su insolencia. Hasta Lorena Beaurregard le gana.


