El magnicidio que cambió México: contexto del caso Colosio
El 23 de marzo de 1994, Luis Donaldo Colosio Murrieta, asesinado durante un mitin en Lomas Taurinas, Tijuana. En ese momento, Colosio era candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y sus números electorales eran favorables. Su muerte generó una ola de incertidumbre política y social que sacudió los cimientos de la vida pública mexicana. Este lunes se cumplen 32 años de aquel hecho, y aunque el caso ha sido investigado durante décadas, continúa generando cuestionamientos, versiones encontradas y un uso recurrente en el discurso político nacional.
El crimen, uno de los primeros magnicidios transmitidos ampliamente por medios de comunicación en México. Su impacto trascendió lo judicial para convertirse en un símbolo político que ha acompañado a varias generaciones y gobiernos. Además, el caso generó reformas significativas en los protocolos de seguridad para candidatos presidenciales. Detuvieron a Mario Aburto Martínez como autor del crimen y posteriormente sentenciado en 1994, permaneciendo en prisión durante más de 30 años.
La petición de indulto: el llamado de Colosio Riojas
Durante una entrevista en el programa Café Milenio, Colosio Riojas solicitó directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum considerar un indulto para Mario Aburto. La postura del legislador se basa en la necesidad de dejar atrás un tema que, afirma, ha sido utilizado con fines políticos por distintos gobiernos. “Lo único que he pedido una y otra vez a cada presidente, y ahora presidenta, es que ya dejen de manosear más el caso, dejen de lucrar políticamente con él”, expresó el senador al referirse al tratamiento que ha recibido el expediente a lo largo de los años.
El legislador planteó una salida concreta para cerrar definitivamente el caso. Propuso otorgar el indulto a Mario Aburto, permitir que salga del país y dar un “carpetazo” definitivo al asunto. “Que lo mande a vivir al extranjero, que ya Dios bendiga a toda su familia, que le dé un carpetazo al asunto y que deje que México empiece un proceso de sanación”, añadió en su intervención. Esta no es la primera ocasión en que Colosio Riojas realiza esta solicitud; el 29 de enero de 2024 ya había pedido este beneficio al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador con argumentos similares.
Justicia, memoria y política: el debate que divide
El posicionamiento de Colosio Riojas abre un debate profundo sobre la relación entre justicia, memoria histórica y política en México. Para el senador, mantener el caso activo en la agenda pública ya no contribuye a generar justicia, sino que prolonga una narrativa que ha sido utilizada por distintos actores políticos. En ese sentido, subrayó que el país enfrenta problemáticas más urgentes, especialmente en materia de seguridad y violencia.
El legislador mencionó que el enfoque gubernamental debería centrarse en casos actuales que siguen afectando a miles de familias mexicanas. “Ya no se le haría más justicia a mi padre, pero sí se puede hacer justicia a otros casos que hoy lo necesitan”, sostuvo, al tiempo que hizo referencia a víctimas recientes de la violencia en el país. Analistas coinciden en que el caso ha trascendido lo judicial para convertirse en un símbolo político que refleja las tensiones de la vida pública mexicana.
¿Puede Sheinbaum indultar a Mario Aburto? El marco legal
Legalmente, la presidenta Claudia Sheinbaum tiene la facultad constitucional de indultar a Mario Aburto Martínez. El indulto es una facultad exclusiva del titular del Ejecutivo Federal, según el artículo 89, fracción XIV de la Constitución mexicana. Sin embargo, aunque Sheinbaum posee esta atribución legal, la decisión de ejercerla es fundamentalmente política, no jurídica.
Aburto, sentenciado en 1994, ha argumentado tortura en su caso y ha buscado reducir su condena tras cumplir más de 30 años en prisión. Aunque la defensa de Aburto ha logrado avances en amparos, el gobierno anterior y la fiscalía se habían opuesto a su liberación directa, manteniendo el caso abierto. Es importante aclarar que el indulto implicaría la extinción de la pena, pero no elimina la culpabilidad ni la existencia del delito. Para profundizar en cómo funcionan los procesos electorales y políticos en México, consulta nuestro análisis sobre el plan B electoral y sus implicaciones políticas.
La respuesta de Sheinbaum: “Es un asunto de Estado”
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó la solicitud de Colosio Riojas durante su conferencia matutina del 24 de marzo de 2026. Sheinbaum dejó claro que no está en sus manos otorgar el indulto a Mario Aburto, considerando que se trata de un caso que trasciende lo personal. “El asesinato de Luis Donaldo Colosio es un asunto de Estado”, afirmó la mandataria, subrayando que la naturaleza del crimen —el asesinato de un candidato presidencial— implica una dimensión institucional que impide tratarlo como un caso susceptible de indulto ordinario.
Aunque Sheinbaum expresó solidaridad con Colosio Riojas, reiteró que el magnicidio no puede resolverse como una decisión individual del Ejecutivo. La presidenta enfatizó que existen consideraciones de Estado que van más allá de la voluntad personal de quien ocupa la presidencia. Esta posición contrasta con la solicitud del senador, quien argumenta que precisamente el tratamiento como “asunto de Estado” ha permitido que el caso sea utilizado políticamente durante décadas.
Datos históricos y contexto del magnicidio
El asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta ha sido uno de los más investigados en México, con múltiples líneas de indagación abiertas a lo largo de los años. A pesar de ello, la versión oficial ha sostenido que Mario Aburto actuó en solitario. El crimen ocurrió el 23 de marzo de 1994 en Tijuana, durante un acto de campaña en Lomas Taurinas. Uno de los primeros magnicidios transmitidos ampliamente por medios de comunicación en México, alcanzando cobertura nacional e internacional.
El caso generó reformas significativas en los protocolos de seguridad para candidatos presidenciales en todo el país. Especialistas en historia política contemporánea señalan que “es un expediente que ha acompañado a varias generaciones y gobiernos, y que refleja las tensiones de la vida pública mexicana”. La petición de indulto reabre la conversación en torno a un caso que, pese al paso del tiempo, sigue presente en el debate nacional, ahora desde una perspectiva distinta: la de quien vivió sus consecuencias de forma directa.
Perspectivas futuras: ¿qué sigue para el caso Colosio?
La solicitud de Colosio Riojas vuelve a colocar en el centro del debate público el alcance del indulto presidencial y el tratamiento de casos históricos en México. Mientras tanto, la eventual decisión recaería en el Ejecutivo federal, en un contexto donde el país enfrenta nuevos desafíos en materia de seguridad y justicia. Los comentarios se dan en medio de versiones sobre las aspiraciones políticas de Colosio Riojas rumbo a las elecciones de 2027, lo que añade una dimensión adicional al debate.
Mario Aburto Martínez permanece actualmente en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 12 en Guanajuato. Su situación legal continúa siendo objeto de análisis y debate. La pregunta que permanece abierta es si el gobierno actual considerará la solicitud del senador o si, como ha sucedido en administraciones anteriores, el caso seguirá siendo tratado como un asunto de Estado que trasciende las decisiones individuales del Ejecutivo.
La solicitud de indulto para Mario Aburto representa un momento de reflexión sobre cómo México lidia con su pasado político. Colosio Riojas argumenta que es momento de sanar y avanzar, enfocando los esfuerzos en los problemas actuales de seguridad y justicia que afectan a miles de familias mexicanas. Sin embargo, la respuesta de Sheinbaum sugiere que el gobierno considera que algunos casos trascienden las decisiones políticas ordinarias. En Cambio Diario continúa monitoreando este debate que divide opiniones sobre justicia, memoria
