Caso Honas Meléndez: más detenidos y una trama de bitcoins como presunto móvil del multihomicidio
Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, tecladista y fundador de la banda Camilo Séptimo, fue asesinado el 1 de septiembre de 2026 junto a su esposa embarazada, su hija de 3 años, su empleada del hogar y la mascota familiar en un departamento de la Zona Esmeralda, Atizapán de Zaragoza, Estado de México. El único sobreviviente fue el hijo de la pareja, de 6 años.
Trascendió que el músico pidió a un amigo esperar en el estacionamiento y avisar a las autoridades si no tenía noticias en media hora. Esa alerta resultó determinante para las detenciones.
Detenciones en menos de 12 horas
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) detuvo a dos hombres como presuntos responsables del multihomicidio, en un operativo coordinado con la SSPC federal y la SSC de la Ciudad de México: Diego Sebastián “N”, socio comercial de la víctima y señalado como probable autor material, y Gerardo “N”, su chofer.
Ambos ingresaron al Centro Penitenciario de Barrientos, en Tlalnepantla, y enfrentan imputaciones por homicidio calificado, interrupción del embarazo y crueldad animal. Las autoridades precisaron que las víctimas fueron halladas maniatadas, con impactos de bala principalmente en la cabeza.
Resistencia al operativo: los hijos del chofer, también detenidos
Diligencias adicionales ligadas al caso derivaron en la captura de familiares del chofer. Conforme a reportes periodísticos, Alberto “N” y Luis “N” —hijos de Gerardo “N”— habrían intentado frenar el arresto de su padre durante el operativo en Tecámac, por lo que enfrentan imputaciones por resistencia de particulares, no por los homicidios. Ninguno de los bienes buscados en el caso ni cargos adicionales derivados de esta línea fueron confirmados públicamente.
Además, la FGJEM detuvo en Toluca a dos familiares directos de Gerardo “N” por oponer resistencia física al cumplimiento de una orden de presentación como testigos. Estas personas no están acusadas de los asesinatos; la parte de la prensa que fusiona ambos episodios en uno solo difiere en fechas y municipios (Tecámac el 2 de septiembre frente a Toluca el 4). Los detenidos por resistencia no enfrentan, hasta ahora, los cargos por homicidio calificado, interrupción del embarazo ni crueldad animal.
Una memoria con supuestos millones en bitcoins
La fiscalía respaldó la hipótesis de que los imputados buscaban apoderarse de una memoria o dispositivo con claves de acceso a una cantidad estimada en 30 millones de pesos en criptomonedas. Se reportó que el imputado habría afirmado que “las cosas salieron de control” durante su declaración. Ninguno de esos bienes ha sido recuperado públicamente.
Lo que sigue en la investigación
La indagatoria permanece abierta: se revisan cuentas digitales, la existencia real de los criptoactivos, el papel exacto del chofer y la posible intervención de un tercero aún no detenido por el crimen. El menor sobreviviente es testigo potencial y las grabaciones del elevador son piezas centrales del expediente.
Los imputados se presumen inocentes hasta que exista una sentencia firme. Los montos de criptomonedas mencionados forman parte de indagatorias que aún no están judicialmente acreditadas de forma pública.


