En Cambio Diario informa que Singapur castigará a proveedores de vapeadores a partir del 1 de septiembre. La ciudad-Estado endurece las penas para quienes vendan dispositivos que contengan etomidato, una sustancia anestésica que ha generado alarma por su potencial de abuso. Esta medida refuerza las estrictas leyes antidrogas del país y busca reducir la proliferación de vapeadores entre jóvenes.
¿Qué es el etomidato y por qué preocupa?
El etomidato es un anestésico general de acción corta que, fuera del contexto médico, puede generar dependencia y riesgos para la salud. La UNODC (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito) alertó sobre su expansión en Europa del Este y el Sudeste Asiático, especialmente en forma de vapeadores ilegales.
Las autoridades singapurenses han identificado que el consumo de estos dispositivos es una puerta de entrada al abuso de sustancias, principalmente entre personas menores de 30 años. Según el ministro de Salud, Ong Ye Kung, la percepción de que vapear es menos dañino que fumar tabaco ha contribuido a esta tendencia.
Castigos para proveedores de vapeadores
Diferencias según el rol: vendedor e importador
Los proveedores de vapeadores con etomidato enfrentarán penas severas: hasta 10 años de prisión y cinco azotes para los vendedores, y hasta 20 años de cárcel con 15 azotes para los importadores. Esto representa un aumento drástico respecto a las sanciones anteriores, que solo contemplaban hasta dos años de prisión y sin castigos corporales.
Estas medidas buscan disuadir la oferta de sustancias peligrosas y proteger a la población más joven, que ha mostrado un incremento en el consumo de estos dispositivos ilegales. {La vigilancia estricta y las penas severas} forman parte de la estrategia nacional para frenar esta práctica.
Procedimientos de entrega voluntaria
Singapur instalará contenedores especiales donde los usuarios podrán depositar voluntariamente sus vapeadores antes de que se implementen sanciones más severas. Esta acción busca promover la responsabilidad y reducir la cantidad de dispositivos ilegales en circulación. El gobierno espera que, con esta medida, muchos jóvenes puedan abandonar el consumo antes de enfrentar castigos legales.
Impacto en los jóvenes y programas de rehabilitación
Los consumidores de vapeadores con etomidato, en su mayoría menores de 30 años, deberán asistir a programas de rehabilitación y pagar multas que oscilan entre 500 y 700 dólares singapurenses. En caso de reincidencia o incumplimiento del programa, las penas pueden incrementarse hasta un máximo de dos años de prisión.
Estas estrategias buscan reducir la demanda de los vapeadores y disminuir los riesgos asociados al consumo de sustancias no reguladas. {La combinación de multas y rehabilitación} refuerza el enfoque preventivo de la ciudad-Estado frente al abuso de drogas.
Comparativa internacional: medidas similares en otros países
Singapur se une a una tendencia global de restricciones estrictas sobre los vapeadores. Desde junio, el Reino Unido prohíbe la venta de vapeadores desechables para limitar el acceso de los jóvenes y reducir los residuos generados. Estas acciones reflejan una preocupación creciente por la salud pública y el consumo temprano de sustancias nocivas.
Con latigazos y prisión, Singapur castigará a proveedores de vapeadores
Con estas medidas, Singapur refuerza su liderazgo en la lucha contra el consumo de vapeadores y sustancias peligrosas. El endurecimiento de las penas y la implementación de programas de rehabilitación buscan proteger especialmente a los jóvenes, mientras se promueve la entrega voluntaria de dispositivos ilegales.