Una madre buscadora no puede ser descalificada por sus cercanías políticas, tampoco 1,600 dientes pueden convertirse automáticamente en una masacre.
Por: J. L. Amésquita P.
Hay historias que por sí solas estremecen por lo que cuentan, pero hay otras que estremecen todavía más por lo que nadie quiere explicar…La historia de los llamados “dientes de leche” de Zacapu, Michoacán, pertenece a esa segunda categoría…Un colectivo de madres buscadoras reportó el hallazgo de un sitio que habría funcionado como un crematorio clandestino donde se encontraron lo que al parecer son piezas dentales de infantes…Este hecho ha despertado todo un debate público entre quienes pretenden convertir el hallazgo en una prueba definitiva de una atrocidad y quienes están interesados en descalificar la trayectoria de quienes lo encontraron…Margarita López, quien encabeza el colectivo “Buscando Cuerpos”, empezó su legítima labor cuando su hija Yahaira Guadalupe Bahena López fue secuestrada y asesinada en abril de 2011 en Tlacolula, Oaxaca…Desde esa fecha recorrió diversos lugares, se infiltró en diferentes grupos de dudoso accionar e invirtió el patrimonio que había logrado obtener como empresaria en el ramo de la construcción, minería y gastronomía en la búsqueda de su familiar…Fue en el año 2013, en el mismo municipio donde fue secuestrada su hija, cuando aparecieron restos humanos que la autoridad le aseguró eran los de su hija, ella hasta la fecha tiene reservas de que en verdad se trate de su familiar…Derivado de su intenso trabajo como madre buscadora, en el año 2021 fue propuesta como candidata a diputada plurinominal en el estado de Michoacán por el partido Movimiento Ciudadano, sin embargo al asumir el cargo transitó por Morena y al final se quedó en el PVEM al considerar que los anteriores partidos no apoyaban las causas que ella encabezaba…

Por aquella época se le acusó de mantener cercanía con el grupo político de Silvano Aureoles Conejo, ex gobernador caído en desgracia en la actualidad, sin embargo ella se mantuvo como legisladora dentro de la bancada del PVEM…Hoy que nuevamente sale a la luz pública el tema de los “dientes de leche”, Margarita López ha sido descalificada políticamente por haber mantenido cercanía con Aureoles Conejo, sin embargo todo ello no borra de un plumazo el hallazgo que denunció, tampoco por provenir de ella se convierte en verdad absoluta…Por eso se hace imperativo que las autoridades expliquen si los hallazgos corresponden a lo que el colectivo ha denunciado, es decir, la fiscalía del estado de Michoacán y la propia FGR deben asumir sus funciones y demostrar plenamente si son o no ciertas las declaraciones de Margarita López…El expediente no puede quedar atrapado en el limbo de las declaraciones, los desmentidos, las acusaciones políticas y muchos menos en el silencio institucional, porque cuando las autoridades callan, otros llenan el vacío…También sería un error reducir todo esto a una disputa entre madres buscadoras y la autoridad, primero porque las féminas no son peritos para identificar mediante métodos científicos a una persona y segundo porque esa responsabilidad es total e inalienable de las autoridades, por eso la responsabilidad no puede invertirse…Una madre puede equivocarse, un colectivo puede equivocarse, un político puede equivocarse, pero la autoridad tiene la obligación de investigar el error, demostrarlo y no esperar que el ruido mediático desaparezca…Margarita López informó sobre el hallazgo de restos óseos que incluían dientes de leche el 13 de febrero de 2024, después de ese tiempo la autoridad no se ha pronunciado al respecto y es por eso que se entró en un laberinto de sospechas…Pareciera que la autoridad está evitando profundizar sobre el asunto deliberadamente, quizá por la cercanía del proceso electoral o simplemente porque no tiene elementos para brindar una explicación convincente…Si el gobierno considera que la denuncia de Margarita López es falsa por el sólo hecho de haber sido legisladora del PVEM o por una supuesta cercanía con Silvano Aureoles Conejo, entonces que utilice todas las herramientas científicas que tenga a su alcance para demostrar la verdad histórica…No se trata de creerle a Margarita López, tampoco creerle a sus detractores, muchos menos a la descalificación del gobierno, de lo que se trata es demostrar con contundencia que el hallazgo de los llamados dientes de leche existe o no, y si es correcto lo que el colectivo asegura, reconocerlo plenamente…No se puede esquivar “balas” con el sólo “escudo” de la descalificación hacia una madre que antes de entrar a la política dedicó parte de su vida a buscar, primero a su hija secuestrada y asesinada y después a otros muchos que la propia autoridad había ignorado…Mientras el tiempo continúa su marcha, en Zacapu permanece una pregunta que nadie debería poder sepultar: ¿DE QUIÉN SON ESOS DIENTES DE LECHE?…Hasta la próxima.


