El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió al gobierno de Claudia Sheinbaum reforzar las acciones contra funcionarios y políticos mexicanos presuntamente vinculados con organizaciones del narcotráfico, al tiempo que reconoció algunas de las medidas emprendidas por México contra los cárteles.
El señalamiento fue incluido en la determinación anual del gobierno estadounidense sobre los principales países considerados rutas de tránsito o productores de drogas, documento en el que México volvió a aparecer junto con otras naciones.
Trump reconoce acciones de Sheinbaum contra el narcotráfico
En el documento, la administración de Trump reconoció acciones del gobierno mexicano, entre ellas el aseguramiento de drogas, el desmantelamiento de laboratorios clandestinos y el despliegue de fuerzas de seguridad y militares en la frontera común.
También destacó el incremento de la cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos.
Sin embargo, el gobierno estadounidense sostuvo que México debe realizar mayores esfuerzos en distintos frentes para combatir las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Piden perseguir a funcionarios vinculados con el crimen
Uno de los puntos centrales del documento es el llamado a exponer, investigar, detener y procesar a funcionarios públicos y políticos que presuntamente colaboren con organizaciones criminales.
Trump señaló que la corrupción dentro de las instituciones facilita las operaciones de los grupos dedicados al narcotráfico.
El planteamiento forma parte de las exigencias expresadas por Washington dentro de su evaluación anual sobre la lucha contra las drogas.
Es importante señalar que la inclusión de México en esta lista no significa por sí misma que Estados Unidos considere que el gobierno mexicano haya fracasado en el combate al narcotráfico. La legislación estadounidense establece que aparecer en la relación de principales países de tránsito o producción de drogas no constituye necesariamente una valoración negativa sobre los esfuerzos antidrogas de cada gobierno.
México permanece en la lista de Estados Unidos
México forma parte de un listado de 23 países considerados por Washington como principales rutas de tránsito o productores de drogas.
En la relación también aparecen países de América Latina y otras regiones, entre ellos Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, Perú, Venezuela y Bolivia.
La permanencia de México en la lista ocurre mientras ambos gobiernos mantienen una agenda de cooperación en materia de seguridad, combate al tráfico de drogas y control fronterizo.
Trump pide más inversión en seguridad
Además de la persecución de funcionarios presuntamente relacionados con organizaciones criminales, Trump planteó que México debe incrementar sus inversiones en las fuerzas de seguridad.
También pidió fortalecer las inspecciones aduaneras y promover una mayor participación del sector privado en las acciones relacionadas con la seguridad y el combate al tráfico de drogas.
Estas exigencias se suman a los señalamientos que funcionarios estadounidenses han realizado durante las últimas semanas sobre la estrategia mexicana contra los grupos criminales.
México reporta avances en combate a la corrupción
El gobierno mexicano ha sostenido que mantiene una política de cero tolerancia frente a la corrupción y la impunidad.
En una conferencia de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que la Operación Enjambre había permitido detener a 111 funcionarios públicos vinculados con actividades delictivas, de acuerdo con cifras presentadas por su administración.
La presidenta también ha señalado que la estrategia de seguridad busca afectar no solamente a los líderes de las organizaciones criminales, sino sus estructuras financieras, logísticas, operativas y de violencia.
La presión de Washington sobre México
El señalamiento de Trump ocurre en un contexto de presión constante de Estados Unidos para que México incremente sus acciones contra los grupos dedicados al tráfico de drogas.
Días antes, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reconoció que México ha incrementado sus acciones contra los cárteles, pero sostuvo que, desde la perspectiva de Washington, los esfuerzos todavía son insuficientes.
La administración estadounidense también ha planteado la necesidad de una mayor cooperación bilateral en materia de seguridad.
Sheinbaum defiende la soberanía de México
El pronunciamiento de Trump ocurre el mismo día en que Claudia Sheinbaum encabezó los actos conmemorativos por el 216 aniversario de la Independencia de México.
Durante el desfile cívico-militar, la presidenta enfatizó la defensa de la soberanía nacional y afirmó que México no debe ser colonia ni protectorado de ninguna nación.
El contexto coloca nuevamente la relación de seguridad entre México y Estados Unidos en el centro de la agenda bilateral.
¿Qué pidió Trump a Sheinbaum?
Entre los principales planteamientos contenidos en el documento estadounidense destacan:
- Combatir la corrupción relacionada con organizaciones criminales.
- Investigar y perseguir a funcionarios presuntamente vinculados con el narcotráfico.
- Incrementar la inversión en las fuerzas de seguridad.
- Reforzar las inspecciones aduaneras.
- Aumentar la cooperación contra los grupos dedicados al tráfico de drogas.
- Mantener y ampliar los esfuerzos para decomisar drogas y desmantelar laboratorios clandestinos.
El documento también reconoce acciones realizadas por el gobierno de Sheinbaum en materia de seguridad, por lo que el mensaje estadounidense combina reconocimiento de medidas implementadas con exigencias de mayores resultados.
La exigencia de Trump abre un nuevo capítulo en la relación bilateral
El llamado de Donald Trump coloca nuevamente la corrupción de funcionarios presuntamente vinculados al narcotráfico como uno de los temas centrales de la relación entre México y Estados Unidos.
Mientras Washington pide mayores acciones contra las redes de corrupción asociadas al crimen organizado, el gobierno de Sheinbaum sostiene que México ha intensificado los decomisos, las detenciones y las investigaciones contra estructuras criminales.
El debate continuará dentro de un escenario marcado por la cooperación bilateral en seguridad, pero también por la defensa mexicana de su soberanía y la exigencia de Washington de obtener mayores resultados contra el narcotráfico.


