Tiempo de Política
Partidos, ni se ven ni se oyen
Salvador Fernández Nieto
Lejos de la civilidad, en México florecen las descalificaciones entre los partidos políticos, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum pide eliminar el odio y realizar campañas de propuestas para la elección intermedia del 2027.
Los medios tradicionales de prensa, radio y televisión y los espacios de las redes sociales están copados con dos opciones de voto para el electorado mexicano: por los corruptos prianistas o los narcogobiernos de Morena. A Movimiento Ciudadano lo que menos le indilgan es ser el esquirol de la 4T, de la que también forman parte el PT y el PVEM. Somos es el partido del derechista Claudio X. González y PAZ es el sucesor del beato PES.
Se esperaba que con la derrota del PRI hace 26 años, al comenzar el nuevo milenio, habría un paso adelante en la vida democrática del país, con madurez política, cultura legislativa, civilidad en el diálogo entre los partidos.
Sin embargo, el nombre del juego es embarrar al oponente dejando al potencial votante la “opción” de elegir al menos peor, si decide acudir a las urnas el próximo año que presentará el abstencionismo típico de los comicios de mitad de sesenio, tambén estimulado por la guerra sucia intrapartidista. (?)
Las fuerzas políticas han disibujado sus fronteras ideológicas, caído frecuentemente en la incongruencia, en favor del pragmatismo que les permita regresar al poder y en algunos caos no perder el registro con sus correspondientes presupuestos anuales.
En el año 2000 el panista Vicente Fox ganó la presidencia y entre sus alegatos en las plazas publicas del país fue prometer que sacaría a patadas de Los Pinos a las alimañas, víboras prietas y tepocas priistas.
Pero en 2012 el también ex gobernador panista guanajatense pidió el voto para el priista Enrique Peña nieto, en lugar de la blanquiazul Josefina Vázquez Mota, a quien le había prometido su “apoyo incondicionjal”.
En este 2026 el mismo Fox Quezada felicitó al PRI (con todo y sus bichos) por su resurgimiento luego de la paliza a Morena en las elecciones de Coahuila.
Y la semana pasada incluso acudió a la sede del tricolor, luciendo una corbata roja para hablar con el dirigente priísta Alejandro Moreno, sobre una alianza ( con todo y alimañas, víboras prietas y tepocas) “para darle en la madre a Morena”.
Alito Moreno había recibido el desprecio de parte de Movimiento Ciudadano, al convocarlo a una alianza, por parte del coordinador de los senadores, Clemente Castañeda (?) quien le respondió que el duirigente priista “no convoca ni a una bocrrachera”. “Los borrachos están en MC, Maynez y Samuel”, respondió el doctor en diplomacia política y con demandas de corrupción en su natal Campeche.
Así se llevan en la oposición con una PAN que está reconsiderando la afirmación de su dirigente nacional, Jorge Romero, que no irían más en alianza con el PRI, “para recuperar la confianza ciudadana”, porque “no nacimimos hace 86 años para ver con quien los aliabamos”.
Damiean Zepeda, opositor a la alianza con el tricolor, explica puntualmente “el error histórico “al afirmar que el PAN contaba con 11 gubernaturas y actualmente conserva solo cuatro, donde siempre ha contendido solo: Chiahuhua, Guanajuato, Aguscalientes y Querétaro”.


