El fenómeno de El Niño amenaza con extenderse hasta 2027, de acuerdo con la actualización más reciente de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que estima una probabilidad cercana al 100 % de que este episodio permanezca activo hasta febrero del próximo año. El fenómeno podría alcanzar una intensidad muy fuerte hacia finales de 2026 y modificar los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del mundo. En México, las autoridades meteorológicas ya anticipan una temporada 2026-2027 marcada por cambios importantes en las precipitaciones, sistemas frontales y temperaturas.
La pregunta que ahora surge es ¿hasta cuándo va a durar el fenómeno de El Niño? La respuesta más precisa, con la información disponible al 7 de septiembre de 2026, apunta a febrero de 2027 como mínimo. Esto no significa que sus efectos desaparecerán de manera inmediata en ese momento, ni que todas las regiones experimentarán las mismas condiciones. El Niño modifica la circulación atmosférica y puede dejar consecuencias climáticas que continúan después de que las condiciones oceánicas hayan comenzado a regresar a la normalidad.
¿Hasta cuándo va a durar el fenómeno de El Niño?
La OMM informó el 3 de septiembre que El Niño está plenamente establecido y que existe una probabilidad excepcionalmente alta, cercana al 100 %, de que continúe durante el periodo diciembre de 2026 a febrero de 2027. El organismo también prevé que el fenómeno se fortalezca durante los próximos meses y alcance una intensidad muy fuerte antes de llegar a su máximo hacia finales de 2026.
Por ello, hablar de que El Niño durará hasta 2027 es correcto si se refiere a la persistencia prevista del fenómeno hasta febrero. Sin embargo, afirmar que sus efectos terminarán exactamente ese mes sería impreciso. La atmósfera y el océano no cambian de comportamiento de un día para otro, y las condiciones regionales dependen también de otros factores climáticos.
La NOAA coincide en que el episodio continuará fortaleciéndose durante el cierre de 2026. Su Centro de Predicción Climática estima una probabilidad superior al 90 % de que El Niño alcance una categoría muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte de 2026-2027. Además, el organismo contempla una posibilidad del 69 % de que el evento alcance características históricas durante octubre-diciembre de 2026.
¿El Niño terminará en febrero de 2027?
No necesariamente. Febrero de 2027 representa actualmente el límite temporal hasta el cual los pronósticos muestran una probabilidad extraordinariamente alta de persistencia. Conforme avance el invierno, los modelos meteorológicos podrán establecer con mayor precisión cuándo comenzará la transición hacia condiciones neutrales o hacia otra fase del ENOS.
Esto es importante porque El Niño y sus efectos no deben confundirse. El fenómeno está relacionado con un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental, acompañado por cambios en la circulación atmosférica. Cuando esas condiciones comienzan a disminuir, la respuesta atmosférica tampoco desaparece automáticamente.
Efectos del fenómeno del Niño en el clima 2027
Los efectos del fenómeno del Niño en el clima 2027 podrían ser relevantes para México, aunque su intensidad dependerá de la región y de la época del año.
La OMM advierte que un El Niño muy fuerte puede alterar de manera significativa los patrones de precipitación y temperatura y aumentar el riesgo de fenómenos extremos como sequías, inundaciones y calor intenso. Sin embargo, la propia organización aclara que la intensidad global del fenómeno no determina por sí sola qué tan severos serán los impactos en un país específico.
En México, especialistas del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM identificaron diferentes escenarios para 2027. Entre enero y marzo podría aumentar la precipitación en el noreste, mientras que entre febrero y junio se contempla un incremento en la probabilidad de incendios. Para abril-junio, los especialistas prevén una mayor posibilidad de disminución de lluvias y condiciones de sequedad en el centro, sur y sureste del país.
Esto significa que no existe un único “clima de El Niño” para todo México. Una región puede recibir más lluvia mientras otra enfrenta déficit de precipitación durante el mismo periodo.
¿Qué puede pasar con las lluvias en México?
La distribución de las lluvias será uno de los elementos más importantes para evaluar el impacto del fenómeno.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que El Niño influirá en la temporada de sistemas frontales 2026-2027. Para México se pronostican 56 frentes fríos entre septiembre de 2026 y mayo de 2027, seis más que el promedio climatológico de 50 registrado para el periodo de referencia 1990-2020.
De acuerdo con el pronóstico oficial, septiembre podría presentar lluvias por debajo del promedio climatológico debido a la influencia de El Niño. En octubre se esperan condiciones normales o superiores al promedio, mientras que noviembre podría registrar precipitaciones por encima de la media en el centro-norte y noreste. Para diciembre se prevén contrastes entre regiones: mayor precipitación en el noroeste y menores lluvias en el occidente y sur.
La información muestra por qué no es correcto afirmar que El Niño provocará únicamente sequía o únicamente lluvias. Su influencia cambia de acuerdo con la zona geográfica y la estación del año.
Hasta qué año durará El Niño y qué pasará después
La pregunta hasta qué año durará El Niño tiene actualmente una respuesta provisional: los pronósticos más sólidos apuntan a que el episodio continuará al menos hasta febrero de 2027.
Después de ese periodo será necesario observar la evolución de las temperaturas del Pacífico y de la atmósfera para determinar si el sistema continúa, se debilita o cambia de fase. Los pronósticos de largo plazo tienen mayor incertidumbre cuanto más se alejan del momento actual, por lo que todavía no existe una fecha definitiva para declarar el final del episodio.
También es importante diferenciar entre la duración de El Niño y la duración de sus impactos. Una modificación en la temperatura del océano puede influir posteriormente en la circulación atmosférica, las precipitaciones, la temperatura y otros fenómenos meteorológicos.
Predicción meteorológica El Niño febrero 2027
La predicción meteorológica de El Niño para febrero de 2027 tiene uno de sus puntos de mayor certeza en la persistencia del fenómeno. La OMM calcula una probabilidad cercana al 100 % de que continúe durante el trimestre diciembre 2026-febrero 2027.
Para México, el panorama debe analizarse junto con los pronósticos nacionales. El SMN señaló que la temporada de frentes fríos 2026-2027 tendrá 56 sistemas, distribuidos desde septiembre hasta mayo. Febrero aparece en el pronóstico con siete frentes fríos, lo que muestra que la influencia de El Niño coincidirá con una temporada invernal activa.
La UNAM, por su parte, identifica febrero como un mes a partir del cual puede aumentar la probabilidad de incendios forestales, dentro de un periodo que se extendería hasta junio de 2027. En otras palabras, el comportamiento de El Niño podría seguir siendo relevante para México incluso cuando el fenómeno se encuentre cerca de su etapa final prevista.
¿Por qué este El Niño preocupa tanto?
El episodio actual llama especialmente la atención por la velocidad con la que se está fortaleciendo y por las temperaturas registradas en el Pacífico tropical.
La OMM señala que las condiciones oceánicas excepcionalmente cálidas están alimentando la intensificación del fenómeno. Durante julio y principios de agosto, algunas zonas subsuperficiales del Pacífico registraron temperaturas superiores al promedio en más de 8 °C, una señal que favorece la continuidad del episodio.
El SMN ya había advertido en junio que existía un 63 % de probabilidad de que El Niño alcanzara una categoría muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027. La actualización internacional de septiembre elevó considerablemente el nivel de certeza sobre la persistencia y fortalecimiento del evento.
La diferencia entre ambos pronósticos también demuestra por qué las predicciones meteorológicas deben actualizarse constantemente. Conforme se incorporan nuevas mediciones del océano y la atmósfera, las probabilidades pueden cambiar.
¿Cómo puede afectar El Niño a la vida cotidiana?
Los efectos pueden sentirse en actividades que dependen directamente del clima. La agricultura y la ganadería pueden enfrentar problemas por cambios en la disponibilidad de agua, mientras que las autoridades deben considerar escenarios de sequía, incendios, lluvias intensas y temperaturas elevadas.
La disponibilidad de agua también puede convertirse en un punto de atención. Un periodo con menos lluvia no necesariamente significa ausencia total de precipitaciones; incluso puede presentarse una combinación de meses secos con episodios de lluvia intensa.
En el caso de Tabasco, por ejemplo, el comportamiento reciente de las precipitaciones muestra por qué es necesario analizar tanto el acumulado de lluvia como su distribución. El déficit de lluvias en Tabasco ya ha generado preocupación por sus posibles efectos sobre cuerpos de agua, agricultura y ganadería, aunque un periodo seco no elimina la posibilidad de lluvias intensas posteriores. El déficit de lluvias en Tabasco y lo que significa para el estado
También puedes consultar el comportamiento meteorológico regional a través de información sobre la temporada de lluvias en México, especialmente porque El Niño puede modificar la distribución de las precipitaciones de una zona a otra. La temporada de lluvias en México y sus fechas
¿Qué deben vigilar las autoridades?
El principal reto será anticipar los cambios regionales. La OMM recomienda fortalecer los sistemas de alerta temprana y la preparación frente a fenómenos meteorológicos extremos.
En México, esto implica mantener vigilancia sobre incendios forestales, disponibilidad de agua, temperaturas extremas, lluvias intensas, inundaciones, deslizamientos y evolución de los sistemas tropicales y frontales.
La población también debe evitar interpretar cualquier pronóstico de El Niño como una predicción exacta del clima de una ciudad para una fecha determinada. Los pronósticos estacionales describen probabilidades y tendencias; los pronósticos de corto plazo son los que permiten determinar con mayor precisión las condiciones meteorológicas de un día específico.
El Niño 2027: un fenómeno que todavía puede cambiar
La evidencia disponible confirma que El Niño está establecido, se fortalecerá durante los próximos meses y tiene una probabilidad cercana al 100 % de persistir hasta febrero de 2027. Su máximo se espera hacia finales de 2026, pero la fecha exacta en que desaparecerá todavía no puede establecerse.
Para México, el escenario será particularmente variable. Habrá regiones donde aumente la posibilidad de lluvias y otras donde crezca el riesgo de sequía, incendios y calor. Además, la temporada 2026-2027 contempla 56 frentes fríos, por encima del promedio histórico utilizado por el SMN.
Por eso, más que preguntarse únicamente “¿hasta cuándo va a durar el fenómeno de El Niño?”, el dato importante es cómo evolucionarán sus efectos durante cada temporada y región. Las próximas actualizaciones de la OMM, NOAA y SMN serán determinantes para conocer si el episodio mantiene su intensidad y qué condiciones pueden presentarse durante la primavera de 2027.
Mantenerse informado mediante fuentes oficiales permitirá tomar mejores decisiones ante cambios de temperatura, lluvias intensas, sequías o incendios. Comparte esta información con quienes puedan necesitarla y sigue las actualizaciones meteorológicas para conocer cómo evoluciona este fenómeno. En En Cambio Diario continuaremos dando seguimiento a los cambios del clima y a los efectos que El Niño pueda generar en México.


