Vicente Fox Quesada, el expresidente que en el año 2000 puso fin a 71 años de gobiernos consecutivos del Partido Revolucionario Institucional, visitó este viernes 4 de septiembre de 2026 la sede nacional del PRI en Ciudad de México. Ahí se reunió con el líder del tricolor, Alejandro Moreno, en un encuentro público —documentado con fotografías y comunicados oficiales— presentado por ambos como un ejercicio de diálogo para tejer coincidencias opositoras de cara a los comicios de 2027.
Fox acudió acompañado de integrantes de su organización civil Alma de México y no como delegado formal del Partido Acción Nacional. El PRI enmarcó la visita como un gesto de apertura para “sumar fuerzas” en contra de Morena y de la Cuarta Transformación.
Quiénes acompañaron a Fox y qué dijo el PRI
Por el lado de la agrupación civil y del equipo del expresidente participaron Juan Carlos Romero Hicks, exgobernador de Guanajuato e impulsor de Alma de México, junto con José Luis Salas Cacho, Rodolfo Elizondo, José Espina, Víctor Guerrero Chávez y Juan Hernández. Por el partido tricolor asistieron Manuel Añorve Baños, coordinador de los senadores priistas, Rubén Moreira Valdez, jefe de los diputados federales, e integrantes del Comité Ejecutivo Nacional.
Las imágenes oficiales muestran a Fox, Moreno, Añorve y Moreira juntos, y varios reportes subrayaron que el expresidente lució corbata roja, el color emblemático del partido. El encuentro fue difundido por la cuenta oficial del PRI en X.
Qué dijeron oficialmente sobre democracia e instituciones
Moreno señaló en redes que recibieron al fundador de Alma de México para conversar sobre “la situación política del país, los desafíos que enfrenta nuestra democracia y la responsabilidad que tenemos de defender las instituciones, las libertades y los contrapesos”. El dirigente priista reconoció al huésped como “un demócrata” e insistió en que la oposición debe ser capaz de sumar. Señaló que su partido está dispuesto a agregar “fuerzas, voluntades y experiencia” en favor de un diálogo con la ciudadanía.
Indicó también el mandatario estatal surgido del gobierno federal en turno —según los analistas, la narrativa oficialista sostiene que ambos partidos son indistinguibles—, pero en su publicación Fox apuntó en sentido contrario: escribió en su cuenta de X que visitó la sede tricolor “porque México está por encima de cualquier diferencia” y llamó a encontrar coincidencias para construir juntos un México “libre, democrático y con futuro”.
El comunicado del partido plantea un frente ciudadano que aglutine a ciudadanos, organizaciones de la sociedad civil y fuerzas políticas democráticas. No se confirmó coalición electoral formal ni nombres para candidaturas.
La ironía histórica: de candidato duro contra el PRI al saludo en el tricolor
El encuentro posee un enorme valor simbólico. Hace más de dos décadas, Fox fue el candidato que arrebató la Presidencia al priismo tras siete décadas de dominio, con un discurso frontal contra sus adversarios a los que llamó con expresiones descalificadoras. Según recordaron diversas crónicas, llegó incluso a señalar que “lo mañoso y lo corrupto” no se les iba a olvidar jamás. Veintiséis años después, cruzó el umbral de la institución que aquella vez derrotó.
La biografía y el sexenio del ahora convocado pueden consultarse en Wikipedia, al igual que la trayectoria institucional del PRI. El acercamiento tampoco es improvisado: en junio de 2026, tras el triunfo del PRI en Coahuila, Fox celebró el resultado y habló del “renacimiento” del partido “como el ave fénix”. Moreno, por su parte, ha insistido durante todo 2026 en rearmar un frente opositor amplio rumbo a las 17 gubernaturas y al Congreso federal en juego en 2027.
El fantasma del viejo pacto
Las críticas no se hicieron esperar. Desde Movimiento Ciudadano, su dirigente criticó el abrazo y advirtió que, en su opinión, la llegada de Morena al poder se explica por la forma en que gobernaron esos partidos en el pasado. En medios de opinión y en programas de análisis, el encuentro fue interpretado con ironía como un intento de revivir el antiguo entendimiento entre tricolor y panistas, ahora con acompañamiento de la sociedad civil.
Otros analistas lo leyeron como un signo de debilidad de Moreno, quien buscaría legitimarse con figuras del pasado mientras su partido permanece bajo en las preferencias electorales y él mismo afronta un proceso de desafuero que según varios reportes podría resolverse este mes. La dirigencia nacional panista, por su parte, mantuvo hasta ahora prudencia pública frente al acercamiento, en línea con su cautela ante alianzas amplias con el priismo desde 2024.
Rumbo a las elecciones de 2027
Ni una coalición electoral formal ni candidaturas pactadas: lo ocurrido en el Salón Presidentes es un diálogo público que el líder priista utiliza para mostrar que su partido no está aislado y que existe disposición a sumar más allá de los partidos. Fox, mediante su agrupación civil, se coloca como convocante ciudadano antes que como operador partidista.
Los obstáculos, sin embargo, son evidentes: el historial de desconfianza mutua entre ambas partes, el rechazo explícito del panismo y de Movimiento Ciudadano a un bloque único, el desgaste de ambas figuras centrales y la narrativa oficialista que equipara a las antiguas fuerzas dominantes. El año electoral de 2027 definirá si este tipo de acercamientos se traduce en coordinación electoral efectiva o si queda reducido a fotografías y comunicados institucionales.
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