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Sector hotelero de la Costa Maya en alerta por drástica caída de visitantes

Cesar Ramos Por Cesar Ramos
4 septiembre 2026
in Quintana Roo
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Sector hotelero de la Costa Maya en alerta por drástica caída de visitantes

Sector hotelero de la Costa Maya en alerta por drástica caída de visitantes

El Sector hotelero de la Costa Maya en alerta por drástica caída de visitantes enfrenta un escenario complicado durante 2026, especialmente en Mahahual, donde empresarios reportaron una ocupación de apenas entre 30 y 40 por ciento durante la temporada de verano, muy por debajo de las expectativas que tenían para este periodo. El panorama se suma a una tendencia de menor ocupación hotelera en distintos destinos del Caribe Mexicano y a factores como el sargazo, la reducción de la demanda y la incertidumbre económica. Sin embargo, las cifras oficiales muestran que el problema debe analizarse con cuidado: no todos los segmentos turísticos están cayendo al mismo ritmo.

La situación adquiere relevancia porque la Crisis turística sur de Quintana Roo no se limita al número de habitaciones ocupadas. Una menor llegada de huéspedes afecta restaurantes, comercios, operadores turísticos, transporte y otros servicios que dependen del gasto de los visitantes. Al mismo tiempo, Costa Maya mantiene un importante flujo de cruceristas, por lo que la realidad del destino es más compleja que una simple pérdida de turismo.

Crisis turística sur de Quintana Roo: ¿qué está pasando?

La Costa Maya atraviesa una etapa de presión para su actividad turística. El caso más visible es Mahahual, uno de los principales puntos turísticos del sur de Quintana Roo y un destino estrechamente relacionado con la actividad de cruceros.

Durante el verano de 2026, empresarios de Mahahual señalaron que la ocupación hotelera se ubicó aproximadamente entre 30 y 40 por ciento, cuando sus expectativas estaban en niveles de 70 a 80 por ciento. El dato representa una diferencia considerable entre lo que el sector esperaba recibir y la demanda que finalmente se presentó.

La propia información turística oficial permite dimensionar que el problema no comenzó únicamente durante el verano. Entre enero y junio de 2026, la ocupación hotelera de Grand Costa Maya fue de 51.6 por ciento, frente a 55.8 por ciento en el mismo periodo de 2025, una disminución de 4.2 puntos porcentuales. En ese mismo periodo, Mahahual pasó de 49.0 a 47.0 por ciento, mientras Chetumal descendió de 57.4 a 52.4 por ciento.

La diferencia entre una caída de ocupación y una caída absoluta de visitantes es fundamental. La ocupación mide cuántas habitaciones disponibles son utilizadas; la afluencia turística contabiliza personas que llegan y se hospedan en hoteles u otros tipos de alojamiento. Por ello, ambos indicadores deben observarse conjuntamente antes de hablar de un desplome generalizado.

Desplome en zonas hoteleras del sur

Los datos de SITUR-Q muestran que Grand Costa Maya no es el único destino con retrocesos. Entre enero y junio de 2026, el promedio de ocupación hotelera del estado fue de 72.87 por ciento, 2.95 puntos menos que el 75.82 por ciento registrado en el mismo periodo de 2025.

En Grand Costa Maya la ocupación fue de 51.60 por ciento. Chetumal registró 52.40 por ciento, Bacalar 58.80 por ciento y Mahahual 46.95 por ciento. Esto coloca a Mahahual entre los destinos con menor utilización de su infraestructura hotelera en el periodo analizado.

El comportamiento contrasta con destinos que mantienen niveles de ocupación superiores. Costa Mujeres alcanzó 75.78 por ciento y Cancún 75.08 por ciento, mientras Riviera Maya registró 72.77 por ciento.

La comparación permite observar que la Crisis turística sur de Quintana Roo tiene una dimensión territorial: el descenso es más pronunciado en algunos destinos que en otros.

Mahahual enfrenta una doble dependencia

Una de las particularidades de Mahahual es que su actividad turística combina visitantes que permanecen en el destino con el flujo generado por los cruceros. Esto significa que un incremento en los arribos marítimos no necesariamente se traduce en una ocupación hotelera equivalente.

Los datos oficiales del periodo julio de 2025 a junio de 2026 muestran que Costa Maya recibió 2 millones 940 mil 611 cruceristas, contabilizando pasajeros y tripulación, mediante 594 cruceros. La cifra incluso representa un flujo importante para el puerto.

Por eso, hablar simplemente de una “falta de turistas” puede ocultar una parte del problema. El desafío está también en conseguir que una mayor proporción de esos visitantes permanezca más tiempo, consuma servicios locales y genere una derrama económica más amplia.

Comparativa de los últimos años en visitantes en Quintana Roo

La evolución de los últimos años revela un escenario menos lineal de lo que podría sugerir una crisis turística.

En 2023, Quintana Roo registró 21 millones 84 mil 629 turistas, frente a 19 millones 680 mil 330 contabilizados en 2022. Esto significó un crecimiento de 7.1 por ciento. Es decir, las Estadísticas de 2023 en caída de visitantes en Quintana Roo no muestran una caída anual; por el contrario, ese año representó un fuerte crecimiento en la llegada de turistas.

Para 2024, la afluencia fue de 20 millones 993 mil 827 turistas, una disminución de apenas 0.4 por ciento respecto de 2023. En 2025, el indicador anual bajó a 20 millones 244 mil 615 turistas, equivalente a una reducción de 3.6 por ciento frente a 2024.

La secuencia permite observar un cambio: después del crecimiento de 2023, el estado comenzó a registrar una moderación de la demanda en 2024 y una reducción más evidente en 2025.

¿Qué ocurrió en 2023?

Las cifras de 2023 son especialmente útiles porque permiten evitar una interpretación equivocada del comportamiento turístico.

Quintana Roo recibió más de 21 millones de turistas durante ese año. Cancún pasó de 6.78 millones en 2022 a 7.47 millones en 2023; Riviera Maya avanzó de 7.93 a 8.41 millones; Bacalar pasó de 234 mil a 254 mil y Mahahual de 150 mil 414 a 153 mil 254 turistas.

Por lo tanto, no es correcto utilizar 2023 como evidencia de un desplome turístico. Lo que sí permite identificar es el punto de comparación a partir del cual comenzó posteriormente una moderación del flujo.

Quintana Roo perdió visitantes en 2025

El cambio fue más evidente en 2025. De acuerdo con las estimaciones de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo, el estado pasó de 20 millones 993 mil 827 turistas en 2024 a 20 millones 244 mil 615 en 2025.

La diferencia equivale a aproximadamente 749 mil visitantes menos en el conjunto del Caribe Mexicano. La reducción no fue homogénea: Cancún, Chetumal, Riviera Maya, Holbox, Bacalar y Mahahual presentaron descensos, mientras Costa Mujeres mostró un incremento.

En Mahahual, la afluencia anual pasó de 155 mil 353 turistas en 2024 a 150 mil 435 en 2025, una reducción cercana al 3.2 por ciento.

Chetumal tuvo una disminución más significativa, de 632 mil 303 visitantes en 2024 a 601 mil 334 en 2025, mientras Bacalar bajó de 257 mil 159 a 251 mil 995.

Estos números ayudan a explicar por qué el Sector hotelero de la Costa Maya en alerta por drástica caída de visitantes enfrenta mayor presión en 2026: la región ya venía de un periodo de menor afluencia.

Motivos de la falta de visitantes en Quintana Roo

Uno de los factores señalados durante 2026 es el sargazo. La presencia de grandes cantidades de esta macroalga puede afectar la percepción que los viajeros tienen de determinados destinos de playa, particularmente cuando la experiencia turística está estrechamente vinculada al uso recreativo del litoral.

En julio de 2026, un reporte sobre el comportamiento turístico del Caribe Mexicano señaló que la combinación de sargazo, menor disponibilidad de vuelos y un contexto económico internacional complicado estaba presionando la ocupación hotelera. Costa Maya registraba entonces uno de los niveles más bajos, con 31.9 por ciento.

La propia documentación de planeación turística del Gobierno de Quintana Roo identifica riesgos ambientales y climáticos, entre ellos la presencia cíclica de sargazo, además de deficiencias de infraestructura, vialidades, señalización, iluminación y servicios como factores que pueden afectar la operación y percepción de los destinos.

Otro elemento es la conectividad. Para un destino ubicado en el extremo sur de la entidad, el acceso y la disponibilidad de vuelos pueden tener una influencia considerable sobre la decisión de viaje, especialmente cuando existen alternativas turísticas con mayor infraestructura y conectividad.

A esto se suma la competencia entre destinos del Caribe y otros mercados turísticos internacionales. Un visitante puede comparar precio, conectividad, condiciones de playa, servicios, experiencias y seguridad antes de decidir dónde pasar sus vacaciones.

La caída de ocupación también amenaza al empleo

La Perdida de trabajos en Quintana Roo es uno de los riesgos que más preocupa al sector empresarial, aunque no existen elementos suficientes para afirmar que ya se haya producido una pérdida masiva de empleos específicamente en la Costa Maya como consecuencia de la baja ocupación de 2026.

Lo que sí existe es una presión evidente sobre las empresas.

Cuando un hotel opera durante periodos prolongados con habitaciones vacías, disminuyen sus ingresos mientras buena parte de sus costos permanece: salarios, seguridad social, mantenimiento, electricidad, impuestos y servicios básicos. Por esa razón, una temporada baja particularmente débil puede llevar a negocios a reducir turnos, adelantar vacaciones, limitar contrataciones o, en escenarios más graves, recortar personal.

El mercado laboral estatal todavía no muestra una contracción generalizada vinculada exclusivamente al turismo. En el primer trimestre de 2026, INEGI reportó 1 millón 10 mil 964 personas ocupadas en Quintana Roo, 39 mil 400 más que en el mismo trimestre de 2025. Dentro del sector terciario, restaurantes y servicios de alojamiento pasaron de 224 mil 26 a 230 mil 592 personas ocupadas.

Esto es importante porque evita convertir una alerta empresarial en una cifra de desempleo que las estadísticas oficiales todavía no respaldan.

El turismo de cruceros mantiene a Costa Maya como destino estratégico

La situación hotelera no significa que Costa Maya haya dejado de recibir visitantes.

Durante julio de 2025 a junio de 2026, Costa Maya registró 2 millones 940 mil 611 cruceristas, una cifra que supera los 2 millones 182 mil 614 contabilizados durante julio de 2023 a junio de 2024. En el mismo periodo más reciente se registraron 594 cruceros frente a 449 en el periodo anterior.

Esta diferencia revela una de las principales oportunidades y desafíos para Mahahual: convertir el tránsito de cruceristas en mayor consumo local y, al mismo tiempo, fortalecer el turismo de estancia.

El dato también ayuda a entender por qué el desempeño de los hoteles no necesariamente refleja el movimiento que puede observarse en el puerto durante los días de llegada de embarcaciones.

¿La Costa Maya está ante una crisis turística?

La respuesta depende del indicador utilizado.

Si se analiza la ocupación hotelera, sí existen señales de alerta. Grand Costa Maya registró 51.6 por ciento durante enero-junio de 2026, por debajo del 55.8 por ciento del mismo periodo de 2025. Mahahual también presentó una disminución.

Si se observa la llegada anual de turistas al estado, la tendencia descendente comenzó después del máximo registrado en 2023 y se hizo más evidente en 2025.

Pero si se analiza exclusivamente el turismo de cruceros, Costa Maya mantiene un volumen considerable y ha registrado crecimiento en los últimos periodos comparables.

Por eso, el concepto de Desplome en zonas hoteleras resulta más preciso para describir el problema actual que hablar de un colapso de todo el turismo quintanarroense.

El reto es atraer turistas que permanezcan más tiempo

El siguiente paso para la Costa Maya no consiste únicamente en aumentar el número de visitantes, sino en diversificar el tipo de turismo que llega a la región.

El sur de Quintana Roo cuenta con Mahahual, Bacalar, Chetumal, zonas arqueológicas, áreas naturales y experiencias vinculadas con cultura, gastronomía y turismo de aventura. El reto consiste en integrarlas dentro de productos turísticos que motiven estancias más prolongadas.

La propia Secretaría de Turismo mantiene un sistema de información que permite analizar la demanda, infraestructura, oferta y tendencias de los destinos del estado, una herramienta particularmente útil para detectar diferencias entre las regiones norte, centro y sur.

En ese contexto, una estrategia efectiva tendría que combinar promoción, conectividad, recuperación de playas, infraestructura urbana, experiencias culturales y una mayor distribución del gasto turístico.

La dependencia estatal también ha planteado la necesidad de fortalecer productos turísticos e infraestructura en el sur, mientras empresarios de Mahahual han reclamado que los recursos vinculados con la actividad de cruceros se traduzcan en mejoras para la propia Costa Maya.

Lo que viene para la Costa Maya

Septiembre y octubre representan tradicionalmente un periodo de menor actividad turística y, además, corresponden a meses en los que existe mayor exposición a fenómenos meteorológicos en el Caribe. Esto aumenta la presión sobre negocios que ya llegan a la temporada baja con niveles de ocupación inferiores a los esperados.

La recuperación dependerá de varios factores: condiciones de las playas, comportamiento del sargazo, conectividad aérea, capacidad de gasto de los viajeros, promoción turística y evolución de los mercados internacionales.

El escenario tampoco debe analizarse únicamente desde las cifras de Cancún o Riviera Maya. Los indicadores muestran diferencias importantes entre destinos y confirman que el sur necesita estrategias específicas para su realidad económica y turística.

La Costa Maya conserva activos que pueden sostener su crecimiento, pero la reducción de la ocupación hotelera durante 2026 demuestra que depender de temporadas altas o del flujo de cruceros no garantiza por sí mismo una actividad hotelera sólida durante todo el año.

La discusión sobre la Crisis turística sur de Quintana Roo queda así en un punto clave: no se trata de afirmar que el turismo desapareció, sino de reconocer que existe una brecha entre el enorme flujo turístico que llega a Quintana Roo y los beneficios que consigue captar de manera constante la zona sur. Los próximos meses serán determinantes para hoteles, restaurantes, comercios y trabajadores de Mahahual y los demás destinos de la Costa Maya. Para conocer más información sobre el comportamiento del turismo en la región, puedes consultar también el reporte sobre el impacto real de los cruceros en Mahahual y los nuevos retos turísticos del Caribe publicado por En Cambio Diario, así como la información sobre cómo Quintana Roo garantiza playas limpias y seguras para visitantes.

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