Se reabre un expediente
El expresidente mexicano Enrique Peña Nieto volvió a ser noticia el fin de semana del 30 de agosto de 2026, casi ocho años después de dejar Los Pinos, tras ser captado en videos y fotografías durante la boda del cantante israelí Omer Adam. El evento, celebrado en un antiguo monasterio del siglo XIV y un castillo privado de Portofino, en la Riviera italiana, reunió a cerca de cien invitados llegados desde Israel. Lo que convirtió la aparición en tema nacional no fue únicamente que el exmandatario rompiera su habitual bajo perfil, sino la identidad del hombre que aparece sentado a su lado, en primera fila.
Se trata del empresario israelí Avishai Neriah (también referido como Neria o Avishay Samuel Neriya), uno de los dos protagonistas de una investigación periodística que, desde julio de 2025, mantiene abierta una carpeta de indagatoria de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre presuntos pagos millonarios al entorno de Peña Nieto durante su sexenio.
Los novios y el marco del evento
La celebración correspondió al matrimonio de Omer Adam, una de las figuras más populares del pop israelí, con Sacha Israelovich. La pareja tuvo una ceremonia civil e íntima el 25 de agosto y una boda religiosa judía —jupá— al día siguiente, con separación de hombres y mujeres durante la ceremonia y la actuación del cantante jasídico Motty Steinmetz. En uno de los videos que circularon en redes sociales, Peña Nieto aparece entre los primeros asientos, vestido de traje oscuro y con una kipá beige, prenda que suelen portar también los invitados no judíos como gesto de respeto. No hay indicios públicos de que Omer Adam tenga vínculos personales con el exmandatario mexicano; la conexión mediática surgió exclusivamente por la lista de invitados.
Quién es Avishai Neriah y por qué su presencia genera preguntas
Neriah llegó a México alrededor del año 2000 y, junto con su entonces socio Uri Ansbacher, se consolidó como proveedor de equipo táctico, uniformes, drones y sistemas de seguridad penitenciaria para dependencias del gobierno federal. De acuerdo con una investigación del diario económico israelí The Marker, publicada en julio de 2025, Neriah fue durante el sexenio 2012-2018 uno de los intermediarios con mayor acceso directo al entonces presidente. En 2014 fue designado cónsul honorario de México en Haifa, y una fotografía de 2016 lo muestra cerca de Peña Nieto durante el funeral de Estado del expresidente israelí Shimon Peres.
Ansbacher, por su parte, estuvo más cercano a NSO Group, la empresa israelí creadora del software espía Pegasus. Según la reconstrucción periodística, ambos empresarios se distribuyeron el acceso a distintas agencias mexicanas durante ese periodo.
La venta de Pegasus y el #GobiernoEspía
El punto más sensible de la investigación es la comercialización de Pegasus a dependencias como la Sedena, entonces la PGR y el Cisen. México fue el primer gran cliente de NSO Group y uno de los usuarios más intensivos del software a nivel mundial, utilizado en años posteriores contra periodistas, activistas y defensores de derechos humanos, en el escándalo que se conoció públicamente como #GobiernoEspía.
De dónde surgió la cifra de 25 millones de dólares
La información no partió de una denuncia penal en México, sino de una disputa comercial entre Neriah y Ansbacher tras la ruptura de su sociedad. El conflicto se ventiló primero ante un tribunal rabínico y después en cortes civiles de Jerusalén. En esos documentos se hace referencia a una “inversión conjunta” de hasta 25 millones de dólares en una figura de alto rango, en fechas que coinciden con la campaña presidencial de 2012 y el sexenio de Peña Nieto. Ansbacher sostuvo que la cifra ascendía a esa cantidad; Neriah la ubicó en un monto menor. Los árbitros consideraron acreditada una inversión millonaria, aunque los documentos no precisan cómo se entregó el dinero ni a través de quién dentro del entorno presidencial.
La respuesta de Peña Nieto y el estado de la investigación
Tras conocerse el reportaje, el 6 de julio de 2025 Peña Nieto rechazó de manera tajante las acusaciones en su cuenta de X, donde calificó la información de carecer de rigor periodístico y de tratarse de una insinuación sin sustento. Al día siguiente, en una entrevista televisiva, insistió en que nunca dio instrucciones para asignar contratos a proveedores específicos y que los negocios de esos empresarios en México eran anteriores a su gobierno.
Días después, la FGR confirmó la apertura de una carpeta de investigación y anunció que solicitaría información a las autoridades israelíes. Más de un año después, hasta finales de agosto de 2026, la Fiscalía no ha informado públicamente de imputaciones, citatorios ni resultados concretos derivados de esa indagatoria.
El tema de nuevo en la agenda
Desde que dejó la Presidencia en diciembre de 2018, Peña Nieto ha limitado sus apariciones públicas casi por completo a bodas, eventos sociales y encuentros discretos en círculos empresariales. La fotografía de Portofino no prueba, por sí sola, ninguna conducta ilícita. Pero coloca nuevamente al expresidente junto a uno de los dos hombres que, ante un tribunal israelí, describieron haber destinado decenas de millones de dólares para abrir puertas dentro del Estado mexicano, incluido el mercado de la vigilancia digital. La escena confirma que, casi ocho años después de dejar el poder, la red de intermediarios de seguridad israelíes que marcó buena parte de su sexenio sigue activa y en contacto con él, incluso a la distancia de su residencia actual en España.
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