Canadá enfrenta una guerra comercial entre Canadá y Estados Unidos ante la previsión de medidas de represalia mutuas. Así lo afirmó el primer ministro canadiense, Mark Carney, después de que no se concretara un acuerdo comercial este viernes.
La falta de acuerdo provocó la imposición de la última ronda de aranceles de 50% por parte del presidente Donald Trump sobre 20 mil millones de dólares en exportaciones canadienses. Estas tarifas afectan alrededor del 5% de las exportaciones de Canadá a su vecino.
En el comercio de enero a junio de este año, Canadá exportó mercancías por 200 mil 174 millones de dólares a Estados Unidos, un alza de 1.4% interanual. Importó bienes por 175 mil 825 millones de dólares, 1.9% más que en el mismo periodo de 2025.
¿Qué medidas anunció Mark Carney en respuesta a los aranceles?
Carney señaló que un país está en guerra cuando es atacado y que Canadá fue atacado. Reiteró que responderán con represalias dólar por dólar a partir del 8 de septiembre a los aranceles estadounidenses.
También prometió ayudas económicas a las empresas afectadas. Calificó la propuesta estadounidense como un mal acuerdo que comprometía la soberanía e industrias clave de Canadá.
El 20 de julio de 2026, Trump emitió tres proclamaciones presidenciales que imponen aranceles de hasta 50% a lácteos, bebidas espirituosas y una serie de productos de diversos sectores. La justificación fue el trato discriminatorio de Canadá sobre lácteos, bebidas alcohólicas y autos estadounidenses.
Jamieson Greer, titular de la Representación Comercial de Estados Unidos, declaró que la administración Trump avanzaba con medidas para contraatacar las represalias canadienses.
¿Cómo se intensificó la guerra comercial entre Canadá y Estados Unidos?
A partir de 2025, las tensiones comerciales se intensificaron tras la imposición de aranceles estadounidenses a importantes exportaciones canadienses. En 2025, Estados Unidos aplicó aranceles a aproximadamente 13% de sus importaciones procedentes de Canadá, con un valor total de unos 50 mil 500 millones de dólares.
La mayoría de los productos canadienses ingresaron libres de aranceles por cumplir con las normas del T-MEC. En marzo de 2025, Trump impuso aranceles de 25% a la mayoría de las importaciones canadienses y de 10% para energía y potasa, en virtud de la IEEPA, alegando una emergencia nacional en la frontera relacionada con el fentanilo ilícito.
Posteriormente elevó a 35% los aranceles sobre los productos canadienses. Los productos que cumplían con el T-MEC estaban exentos. Estos aranceles se eliminaron tras el fallo de la Corte Suprema de febrero de 2026.
Por 150 días, los productos canadienses que cumplieron con el T-MEC estuvieron exentos de los aranceles globales de 10% de la Sección 122, al igual que los productos energéticos y los fertilizantes.
En marzo de 2026, la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos inició una investigación sobre 60 socios comerciales, incluido Canadá, por incumplimiento en la prohibición de importar mercancías producidas con trabajo forzoso, conforme a la Sección 301. Esto derivó en un arancel de 10% a los productos canadienses.
¿Qué advirtió el secretario Sean Duffy sobre la confrontación?
El gobierno de Donald Trump elevó la presión sobre Canadá. Advirtió que su vecino del norte enfrentaría consecuencias severas si decide responder a los nuevos aranceles con una guerra comercial.
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, sostuvo que Canadá se encuentra en una posición desfavorable frente a la economía estadounidense. Consideró que sería un error intentar confrontar comercialmente a Washington.
Duffy estimó que el impacto de una confrontación comercial sería considerable para Canadá. Afirmó que sería devastador para su país y que el primer ministro Mark Carney regresará pronto a la mesa de negociaciones.
La nueva escalada comenzó después de que las conversaciones terminaran sin acuerdo a última hora del viernes. Entraron en vigor los aranceles de 50% sobre productos canadienses valorados en unos 20 mil millones de dólares, alrededor del 5.5% de las exportaciones totales de Canadá hacia su principal socio comercial.
Ottawa respondió con medidas de represalia. El gobierno canadiense anunció nuevos gravámenes dirigidos principalmente contra sectores estadounidenses como el acero y los productos lácteos, que comenzarán a aplicarse el 8 de septiembre.
La guerra comercial entre Canadá y Estados Unidos se profundiza con estas acciones mutuas. Carney insistió en que la respuesta canadiense buscará máximo impacto en Estados Unidos y mínimo en Canadá, con apoyo a los trabajadores afectados.
El primer ministro Mark Carney ha mantenido una postura firme. Subrayó que Canadá no aceptará un acuerdo que comprometa su soberanía o industrias estratégicas.
Por su parte, el secretario Sean Duffy reiteró la desventaja canadiense en una eventual confrontación. Anticipó que Ottawa volverá a negociar ante el impacto económico previsto.
Los antecedentes de 2025 y 2026 muestran una secuencia de aranceles, exenciones temporales bajo el T-MEC y nuevas investigaciones comerciales. La falla de las conversaciones del viernes aceleró la última ronda de tarifas.
El gobierno canadiense prepara apoyos económicos para las empresas golpeadas por los aranceles de 50%. La fecha del 8 de septiembre marca el inicio formal de las represalias dólar por dólar.
La cuenta oficial del primer ministro de Canadá, Prime Minister of Canada, ha difundido comunicados sobre la suspensión de las negociaciones y las reuniones con premieres provinciales.
El volumen de comercio bilateral sigue siendo significativo. Las cifras de enero a junio reflejan un intercambio superior a 375 mil millones de dólares, con ligero crecimiento interanual en ambos sentidos.
La escalada actual afecta sectores específicos como lácteos, bebidas espirituosas, acero y productos varios. Ambos países han justificado sus medidas en presuntas prácticas discriminatorias o de seguridad.
Carney enfatizó que la respuesta canadiense será proporcional. Las ayudas a las empresas buscan mitigar el efecto interno de los aranceles estadounidenses.
Duffy, en su intervención, calificó de insensato cualquier intento de ganar una guerra comercial contra Estados Unidos. Estimó que las consecuencias serían severas para la economía canadiense.
Con la entrada en vigor de los aranceles de 50% y la anuncio de represalias a partir del 8 de septiembre, la guerra comercial entre Canadá y Estados Unidos entra en una fase de acciones concretas. Las negociaciones permanecen suspendidas por el momento.
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