Durante la audiencia en la que se imputó la comisión de los delitos de desaparición forzada y obstrucción de la justicia al ex gobernador de Guerrero Ángel Heladio Aguirre Rivero, se dieron a conocer parte de las declaraciones de los testigos colaboradores de la Fiscalía General de la República. En ellas se señala la relación de Ángel Aguirre con grupos delictivos que operan en esa entidad.
También se reveló que externó su temor a que se difundiera lo ocurrido con los normalistas de Ayotzinapa frente a las instalaciones del Tribunal Superior de Justicia la noche del 26 de septiembre de 2014. Expresó preocupación porque su sobrino Ernesto estaba al tanto de los hechos.
Una de las testigos que colabora con la FGR declaró que no quería que se supiera porque Ernesto tenía relación con el crimen organizado. Se había dado la orden de que ejecutaran a los normalistas porque eran del grupo rival. Las primeras investigaciones del caso señalan que los estudiantes fueron considerados integrantes del grupo delictivo Los Rojos, organización rival del cártel Guerreros Unidos.
¿Qué papel tuvo el sobrino de Aguirre según los testimonios?
Ernesto Aguirre Gutiérrez fue, durante el mandato de su tío, coordinador de proyectos estratégicos del gobierno de Guerrero de abril de 2011 a mayo de 2012. Luego se convirtió en asesor externo.
A lo largo de la diligencia realizada el viernes durante más de siete horas en las instalaciones del Centro de Justicia Penal Federal que se localiza en Almoloya de Juárez, estado de México, los representantes de la FGR dieron a conocer testimonios de dos testigos colaboradoras. Se trata de la ex presidenta y la visitadora del Tribunal Superior de Justicia.
También se presentaron declaraciones del cabecilla de Guerreros Unidos, Sidronio Casarrubias Salgado, conocido como El Sapo Guapo. Este aseguró que ese grupo delictivo aportó recursos para la campaña a gobernador de Aguirre.
El ahora imputado por desaparición forzada y obstrucción de la justicia gobernó el estado de Guerrero del 21 de abril de 2011 al 24 de octubre de 2014. Renunció a su cargo tras lo sucedido la noche del 26 de septiembre de 2014, cuando policías de los municipios de Huitzuco, Iguala y Cocula participaron en la privación de la libertad de 43 normalistas de Ayotzinapa y luego los entregaron a miembros de Guerreros Unidos.
La información sobre la relación de Ángel Aguirre con grupos delictivos proviene de estos testimonios presentados ante el juez.
¿Qué se dijo sobre José Luis Abarca y el conocimiento de grupos criminales?
En los testimonios y peritajes realizados por el Ministerio Público Federal, se dijo ante el juez Mario Elizondo Martínez que Sidronio Casarrubias declaró que Aguirre Rivero pasó por alto los antecedentes de José Luis Abarca. Este era alcalde de Iguala en la fecha de los hechos.
A pesar de que tenía conocimiento de su relación con Guerreros Unidos, no actuó. La esposa de Abarca, María de los Ángeles Pineda Villa, hermana de uno de los líderes de un grupo que formó parte del cártel de los hermanos Beltrán Leyva, quería suceder a su marido en el cargo.
De igual manera, la FGR señaló que se cuenta con un informe en el que se menciona que Aguirre tenía conocimiento de los grupos delictivos que operaban en esa entidad. Entre ellos se encuentran Guerreros Unidos, Los Rojos y La Familia Michoacana.
En ese contexto, en declaraciones recabadas de las testigos protegidas se mencionó ante el juez que el gobernador tenía relación con los grupos delictivos. Por ello lo consideran una persona peligrosa y tenían miedo del ex funcionario y militante priísta y perredista.
¿Cómo se desarrollaron las amenazas y las órdenes según las testigos?
Las declarantes relataron que tras la entrega al gobernador de las grabaciones de dos cámaras del Tribunal Superior de Justicia, en las que quedaron registradas las acciones de los policías en contra de los estudiantes, la presidenta del Poder Judicial de Guerrero fue amenazada. La amenaza provenía presuntamente del ex procurador de esa entidad Iñaki Blanco Cabrera.
La primera ocasión recibió una hoja con fragmentos de textos en los que la señalaban de traidora. Esto ocurrió porque ella no estuvo de acuerdo en que la visitadora hubiera entregado las grabaciones de video al gobernador.
La visitadora declaró a la FGR que el 29 de septiembre de 2014 Aguirre Rivero le preguntó si había visto las imágenes y ella respondió que no. Posteriormente, le inquirió si había más copias y la declarante contestó que no sabía.
Entonces, Aguirre Rivero le expresó su preocupación porque sabía que su sobrino Ernesto estaba metido con Guerreros Unidos. Le indicó que no se preocupara, que él se encargaría de ello. Lo que le preocupaba era que su sobrino estaba al tanto de lo que sucedió la noche del 26 de septiembre de 2014.
La visitadora declaró a la FGR que todas las órdenes que daba Aguirre y su sobrino se obedecían. Incluso Iñaki obedecía al sobrino. Los representantes de la Fiscalía General de la República dijeron al juez que el ex gobernador habría ordenado a Iñaki Blanco y a su sobrino que desaparecieran todas las evidencias de lo sucedido con los estudiantes de Ayotzinapa.
La relación de Ángel Aguirre con grupos delictivos se menciona de manera reiterada en los testimonios de las colaboradoras. Estas los consideran una persona peligrosa por esos vínculos. El temor a la difusión de los videos del Tribunal Superior de Justicia se vincula directamente con la participación del sobrino Ernesto.
Sidronio Casarrubias Salgado aportó la declaración sobre el financiamiento de campaña por parte de Guerreros Unidos. El informe de la FGR confirma el conocimiento de Aguirre sobre la operación de varios grupos en Guerrero. La omisión de los antecedentes de José Luis Abarca forma parte de los señalamientos presentados ante el juez.
La diligencia se extendió por más de siete horas en el Centro de Justicia Penal Federal de Almoloya de Juárez. Allí se expusieron los testimonios de la ex presidenta y la visitadora del Tribunal Superior de Justicia. También se incorporaron las declaraciones del líder de Guerreros Unidos.
Aguirre gobernó Guerrero hasta su renuncia en octubre de 2014, tras los hechos de Ayotzinapa. Los testigos señalan que las órdenes del gobernador y de su sobrino se cumplían de manera generalizada. Incluso el entonces procurador Iñaki Blanco Cabrera seguía las indicaciones del sobrino.
La FGR sostiene que se ordenó desaparecer todas las evidencias relacionadas con los estudiantes. Las grabaciones de las cámaras del Tribunal Superior de Justicia captaron las acciones policiales. Su entrega al gobernador generó amenazas posteriores contra la presidenta del Poder Judicial local.
Los elementos presentados en la audiencia incluyen el conocimiento de Aguirre sobre la rivalidad entre Los Rojos y Guerreros Unidos. Los normalistas fueron considerados parte del grupo rival, según las primeras investigaciones. Esto se vincula con la orden de ejecución mencionada por una de las testigos.
La relación de Ángel Aguirre con grupos delictivos se sostiene en múltiples declaraciones de testigos protegidos y del propio Sidronio Casarrubias. El proceso judicial continúa con estos elementos a disposición del juez Mario Elizondo Martínez.
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